Los médicos advierten: el tabaquismo y la obesidad influyen de forma muy negativa en la incontinencia, un problema de salud más grave de lo que se piensa: provoca aislamiento, depresión, ansiedad y absentismo laboral, y afecta a más de 400 millones de personas en el mundo.
Aunque es más frecuente en la mujer, los hombres no están tampoco a salvo y se estima que 1 de cada 4 varones sufrirá incontinencia a partir de los 40 años.
El líneas generales, más de un 6% de la población tiene algún tipo de pérdida de orina. Este porcentaje aumentará en los próximos años por el progresivo envejecimiento de la población.
Así se ha puesto de manifiesto en el séptimo Foro Global de Incontinencia (GFI), celebrado en Roma con la asistencia de más de 300 expertos de Europa, EEUU, Australia y Canadá, bajo la presidencia de Adrian Wagg, director de División de Medicina Geriátrica de la Universidad canadiense de Alberta.
Obesidad, tabaquismo, diabetes, desórdenes del sueño, hipertensión, asma, demencia o parto, son factores que penalizan o están asociados a las pérdidas de orina , destacó Wagg.
La incontinencia crónica es reconocida por la OMS como enfermedad, y afecta de manera decisiva a la calidad de vida de los pacientes tanto en el entorno social (aislamiento); como en el físico (problemas de piel).
También repercute a nivel sexual (distanciamiento de la pareja por miedo a la pérdida de orina), psicológico (depresión, ansiedad, pérdida de autoestima) y laboral (ausentismo).
De hecho, y según los expertos, está posicionada en el quinto lugar en cuanto al impacto en la calidad de vida de los pacientes por encima de patologías como el infarto de miocardio o la diabetes.
El evento sirvió para destacar el hecho de que sigue existiendo una percepción social de sentimiento de vergüenza.
Esto origina que el 50% de los pacientes no consulte a un especialista, lo que dificulta su diagnóstico y un correcto abordaje y, por tanto, agudiza la enfermedad e incrementa los costos.
perjudicial
Manuel Esteban, especialista en urología hizo hincapié sobre lo perjudicial que resulta el tabaquismo
y la obesidad para la
incontinencia.
"La obesidad influye de forma muy negativa en ambas y, de hecho, antes de practicar una cirugía para corregir las causas anatómicas que provocan esta afección, recomendamos adelgazar encarecidamente para el éxito de la operación".
En cuanto al tabaquismo, es "un potente detrusor de la vejiga activa, de forma demostrada, y en todas las guías a nivel mundial se recomienda su manejo para controlar la incontinencia en la mujer".
Explicó que en la mujer existen dos tipos de incontinencia, la llamada "de esfuerzo", la típica que se escapa la orina al toser, y la debida a la "vejiga hiperactiva".
En la incontinencia de vejiga hiperactiva, aconseja hábitos de salud urológica saludables, como evitar consumo excesivo de bebidas alcohólicas, del té y sus derivados.
