En un hecho digno de reconocimiento, el gobierno de Morelos, encabezado por Margarita González Saravia, ha puesto en marcha una iniciativa que busca atender a uno de los sectores más vulnerables y olvidados de la sociedad: las personas con discapacidad. Este viernes, más de 1,300 servidores públicos del Poder Ejecutivo estatal dejaron sus oficinas para iniciar el registro del Programa Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad.
La rapidez con la que se ha ejecutado este programa resulta destacable. Apenas el pasado 19 de noviembre, González Saravia firmó el convenio de “Universalidad de la Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad” junto con Ariadna Montiel Reyes, secretaria de
Bienestar del gobierno federal. En un lapso de días, la maquinaria gubernamental ya está operando en territorio para empadronar a los beneficiarios, demostrando que el compromiso con las políticas públicas inclusivas no es solo una promesa, sino una acción tangible.
El objetivo es claro: integrar a 12,000 morelenses de entre 30 y 59 años que padezcan alguna discapacidad permanente y que residan en los 33 municipios del estado, con excepción de Hueyapan, Coatetelco y Xoxocotla, donde ya se ofrecen apoyos similares por parte del Gobierno federal. A partir de 2025, estos beneficiarios recibirán un apoyo económico de 3,200 pesos bimestrales, un recurso que representa un avance hacia una mayor equidad.
La respuesta de la ciudadanía ha sido alentadora. Durante el primer día de registro, numerosas personas acudieron con la esperanza de mejorar sus condiciones de vida a través de este apoyo. Este esfuerzo refleja la importancia de mantener políticas públicas que incluyan a los sectores históricamente relegados y promuevan su bienestar.
La gobernadora Margarita González Saravia ha apostado por un gobierno cercano a la ciudadanía, como se ha demostrado desde el inicio de su mandato con la apertura del Palacio de Gobierno, un gesto simbólico que contrasta con administraciones anteriores. Sin embargo, más allá de los gestos, la verdadera prueba estará en la capacidad de mantener y ampliar programas como este, garantizando que lleguen a quienes realmente lo necesitan y que tengan un impacto duradero en la calidad de vida de los beneficiarios.
El gobierno de Morelos ha dado un paso importante hacia la justicia social. Es un recordatorio de que, cuando se prioriza a los más desfavorecidos, se avanza hacia una sociedad más igualitaria e inclusiva. Queda por ver cómo este esfuerzo inicial se traduce en resultados concretos y sostenibles.
No está de más decir que esto es a título personal.
