El 4 de julio el poderoso imperio neoliberal llamado Estados Unidos de América festejó el 247 aniversario de su Independencia. También fue el mismo 4 de julio cuando inició el proceso de registro de los suspirantes a la candidatura presidencial del ahora llamado Frente Amplio por México. ¿Coincidencia o destino?
Bueno, dejemos de estar de conspiranoícos, la realidad es que esta pasarela de precandidat@s (que no son precandidat@s) llegó muy diezmada, pues muchos prospectos se bajaron y decidieron no participar, unos por desacuerdo de las reglas que se fijaron y otros, tal vez, porque simplemente no entendieron, les dio flojera o cayeron en cuenta que no valía la pena el desgaste, cuando ni posibilidades tenían de ganar esa tan ansiada candidatura (que no es candidatura).
A pesar de todo esto, pues el show y las ocurrencias no han faltado en este proceso que cada día es más bizarro. Desde el registro vía remota por parte del exgobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, porque, ya saben, el miedo no anda en burro y no fuera ser que en cuanto pusiera un pie en la Ciudad de México lo detuvieran, hasta la irrisoria bateada que le dieron ‘Juanito’ cuando intentó apuntarse.
También fuimos testigos de los dotes histriónicos de Santiago Creel, quien, entre lágrimas, con mucho sentimiento y poca credibilidad, prometía defender al peso como un perro, digo, hacerle frente a Andrés Manuel López Obrador. En tanto, Enrique de la Madrid no quiso cantar mal las rancheras y se le hizo buena idea subir un video con cara de circunstancia avisando que daría un mensaje respecto de su registro y, ¿qué creen?, pues solo era para decir que si iba a contender y que no se bajaba, ¡qué ocurrente! Por cierto, ninguno de los dos ha ganado una elección directa.
La que ha ido tomando fuerza y que, la verdad, ni estaba contemplada para aspirar a la presidencia, es Xóchitl Gálvez, pues por todos es sabido que su deseo real era contender por la Ciudad de México. Sin embargo, haber ido a exigir, con resolución en mano, su derecho de réplica a la mañanera del Presidente y de paso que no la hubieran recibido, fue lo que le abrió la puerta a esta contienda. Ella llegó en bicicleta eléctrica a registrarse, con actitud dicharachera y lenguaje soez, lo que le gusta al mexicano, pues.
Vámonos con lo bueno, lo malo y lo feo. Lo bueno: que Xóchitl Gálvez puede ser una candidata interesante para la oposición en 2024, tan es así que el oficialismo ha dedicado mucho tiempo para descalificarla y descarrilarla. Lo malo: que se va a tener que abrir paso entre la corrupción, la podredumbre y la ranciedad del PRI, PAN y el PRD. Lo feo: insisto, ¡que el proceso electoral 2023-2024, todavía ni comienza!
No está de más decir que esto es a título personal. Fíjense nada más que… con todo esto de la Xochitlmanía, al senador emecista, Clemente Castañeda, le ganó la emoción y se atrevió a decir que, si Xóchitl es la candidata, pues Movimiento Ciudadano se podría sumar al Frente Amplio por México. Pero, pero, pero, ni tardo ni perezoso, Dante Delgado echó por tierra esas falsas ilusiones se generaron en la alianza opositora, y les recordó que ‘con el PRI ni a la esquina. Y con el Titanic de la alianza tampoco’. ¡Donde manda capitán, no gobierna marinero! Fuera de contexto: En Morelos, ¡hay tiro! ¡Es cuanto!
