La falta de quórum volvió a frenar este lunes la reanudación de la sesión para elegir a la nueva presidencia del Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJ), pero la atención se centró en la incertidumbre sobre quién autorizará el pago de la nómina del próximo 29 de mayo, lo que encendió las alertas entre los magistrados.
Las dos convocatorias del día —a las 9:00 y a las 16:30 horas— no lograron reunir el mínimo de 15 magistrados necesarios para sesionar formalmente; solo asistieron 14 de los 22 integrantes del Pleno. Ante la imposibilidad de avanzar en la elección del nuevo titular del TSJ, la discusión se enfocó en el riesgo de que los trabajadores del Poder Judicial se queden sin cobrar su salario esta semana.
Durante el debate, varios magistrados expresaron su inquietud por la falta de una autoridad que pueda firmar y autorizar los pagos, atribución que recae exclusivamente en la presidencia del Tribunal. La magistrada Alejandra Hernández García propuso una reunión “extraoficial” con los 22 magistrados para resolver de manera urgente el tema administrativo. Sin embargo, su planteamiento fue rechazado por el magistrado Juan Emilio Elizalde, quien funge como presidente de la sesión, al considerar que cualquier encuentro fuera del Pleno puede prestarse a malas interpretaciones.
“No asistiré a ninguna reunión en lo oscurito. No hay otro lugar para atender lo que pasa en el TSJ que no sea este pleno”, afirmó Elizalde.
En busca de soluciones temporales, el magistrado Manuel Díaz Carbajal sugirió que Elizalde fuera designado presidente interino para poder firmar la nómina y atender asuntos urgentes. No obstante, el propio Elizalde propuso que sea la Dirección de Administración del TSJ la que asuma la responsabilidad de efectuar los pagos de nómina, jubilaciones y a proveedores, con el argumento de que ya existe una calendarización establecida para todo el año.
Sin embargo, no se alcanzó ningún acuerdo. El Pleno acordó analizar las alternativas presentadas y discutirlas este martes a las 14:00 horas, en una nueva convocatoria con la esperanza de alcanzar un consenso.
Mientras tanto, sigue sin resolverse la elección de la presidencia del TSJ, un proceso que inició el pasado 21 de mayo y que acumula ya 14 recesos y dos votaciones sin resultado.
La tensión aumentó durante la sesión vespertina, cuando se registró una leve discusión entre las magistradas Alejandra Hernández García y Bertha Rendón Montealegre. Hernández acusó a su colega de haberse ausentado un mes de sus funciones sin contar con una licencia aprobada por el Pleno, lo que —dijo— contradice los principios de honestidad. Rendón Montealegre replicó que su ausencia fue respaldada por 11 magistrados y que su sala continuó “operando con normalidad”; evidencia de la fragmentación interna del grupo que ha estado acudiendo al Pleno.
