Hay matrimonios que acaban con una puñalada por la espalda (en sentido figurativo), sin embargo, en el caso de Shakur, aún no se había casado y ya había recibido 13 cuchilladas de su novia. Literal. El joven de origen ruso sobrevivió gracias a que pudo huir a tiempo y ser tratado de sus heridas con rapidez a pesar de que necesitó tres semanas para recuperarse completamente.

La chica se sentó en el banquillo de los acusados por intento de homicidio y el fiscal, Airat Bikmurzin, pidió al juez que fuera condenada a seis años de prisión. En ese instante, su novio sorprendió a toda la sala del juzgado con una reacción que nadie esperaba: le pidió matrimonio a su agresora, según el canal de noticias NTR-24 TV.

Además de pedirle que se casara con él, también suplicó al juez que no la condenara por el sangriento ataque ya que tenían previsto fijar una fecha para su boda. Tal y como señalaron medios rusos, la acción de Shakur surtió efecto ya que el magistrado pospuso la decisión de sentenciar a la agresora a pesar de los intentos del fiscal por encerrarla entre rejas durante seis años por intento de asesinato.

La joven se declaró culpable aunque negó que su objetivo fuera el de asesinar a su futuro marido. Afirmó que “simplemente estaba borracha”.