La familia de Guadalupe, Antonio, Armando y Miguel necesitan ropa y calzado
CUERNAVACA, MORELOS.- La recolección y venta de PET es la manera en la que Guadalupe obtiene un ingreso económico para mantener a sus tres hijos.
Guadalupe tiene 37 años, es originaria de Cuernavaca, y tiene tres hijos: Antonio, de 15 años; Armando, de 13 años, y Miguel, de 9 años; viven en situación de pobreza extrema.
Sin un trabajo fijo para poder obtener dinero, Guadalupe se dedica a la recolección de PET. Cada tercer día sale desde muy temprano y recorre la avenida 10 de Abril, de la colonia Satélite, en Cuernavaca, para obtener botellas de plástico las cuales vende y obtiene alrededor de 200 pesos.
“Lo que gano es poco y lo ocupo para pagar la renta de un cuarto y la comida para mí y mis hijos, quienes por ahora han tenido que dejar la escuela y me ayudan a recolectar más PET, para poder sacar más dinero”, justifica.
La pandemia de COVID-19 complicó su situación, no podía ayudar a sus tres hijos con la escuela porque no tenía los medios necesarios. Cuando comenzó el regreso a clases presenciales tuvo que cambiarse de casa y no encontró escuela para los tres, por lo que en estos momentos no están estudiando.
Necesitan ‘una mano’
Debido a que lo gana por la venta de PET es poco, no cuenta con recursos para comprar ropa o calzado para los niños, por ello pide a la población que tenga ropa en buen estado y quiera dársela, para que sea utilizada por sus hijos (tallas 10, 14 y 16), las recibirá con mucho gusto.
Y es que hay días en los que no tienen ni para adquirir la comida.
Antonio, Armando y Miguel ayudan a su mamá a trabajar, pero a veces extrañan ir a la escuela. Pese a su difícil situación no pierden el ánimo y utilizan cualquier momento para divertirse, incluso juegan con el plástico que recolectan.
Con ilusión. Esperan algún día a los Reyes Magos. A Antonio le gustaría ropa y zapatos. Armando, una autopista con un carrito, y Miguel, un coche de control remoto.
"Lo que gano es poco y lo ocupo para pagar la renta de un cuarto y la comida para mí y mis hijos, quienes por ahora han tenido que dejar la escuela.” Guadalupe, recoletora de PET
Por: Marcela García / marcela.garcia@diaridemorelos.com
