Luchadora social, entregada al bien de la sociedad de Cuernavaca, altruista, reina de varias festividades locales, Rosario Aida Cázares Campos es una mujer de principios éticos, y dueña de una alegría contagiosa.

Nos cuenta que las relaciones con sus padres eran muy afectivas.
 Que durante la mañana de aquella ocasión, a los tres años de edad se salió de su casa y se perdió por la colonia.
 Sus papás, sus hermanos y la policía la comenzaron a buscar hasta una hora después uno de los agentes la encontró jugando en la casa de una vecina.
 Charito se negaba ir a con él hasta que consiguió que le diera una paleta de limón.

Rosario Aida Cázares Campos, Charito, nació en Cuernavaca el 2 de febrero de 1946, por lo que acaba de celebrar su cumpleaños en su casa del fraccionamiento Loma Hermosa de esta Ciudad.
 Sus padres fueron Benito Cázares y era campesino y su mamá, Ana María Campos Peralta, trabajaba en Recaudación de Rentas del Estado.
 Tuvieron siete hijos: Jorge, Sergio, Ernesto, Rosario Aida, Armando, Ana María y Ruth Mercedes.
 Nos cuenta que sus relaciones familiares fueron muy estrechas y que por ello, la convirtieron en una mujer de mucha fortaleza.

Estudió la primaria en las  escuelas Sana Inés y en la Pestalozzi; la secundaria en el “anexo” de la Universidad de Morelos y el bachillerato que era de 2 años, en la Universidad Autónoma de Morelos.
 Se recibió de dentista en la Facultad de Odontología de la UNAM generación 1966-1970.
 Cuenta que intervino en el movimiento estudiantil del 68, siendo de las más aguerridas, preparando las Bombas Molotov.

En 1970 fue nombrada señorita Morelos.
 Ha sido Reina de las Fiestas Patrias, de la Feria de las Flores, de los Toreros con el matador Cruz Portugal; madrina de diversos juegos deportivos en el Estado y también a nivel nacional.

Campeona Estatal de Natación en la modalidad de crol; primer lugar en lanzamiento de bala y disco estatales y otros deportes.
 En el INAPAM fue galardonada por el licenciado Cerna, Director de Deporte del Estado de Morelos.

Emprendió un viaje junto con su mamá en un Wolks Wagen hasta el Brasil, saliendo de Cuernavaca a Tapachula, Guatemala, Salvador, Honduras, Costa Rica y Panamá hasta llegar a Brasil.
 Ahí se encontró con sus amigos: el dentista Salvador Camino y la linda Anna, así como a su hermano Ángel Camino y su alegre Raquel.

Nos cuenta de sus recorridos por toda América Central: Antigua de Guatemala con su famosa zona arqueológica de Tikal.
 La interesante Ciudad del Salvador, Honduras con sus caletas y fosas de aguas cristalinas y todos los jóvenes jugando futbol.
 
En Costa Rica encontró los famosos Saltos de Agua cuyas caídas terminan en el mar donde se acostumbra a gozar del agua y pasar todo el día a sus riveras en ese hermoso y tranquilo País.
 Este es uno de los únicos lugares de América donde no existe un  Ejército agresor y la policía local en lugar de reprimir hace servicio social.
 Además de ser uno de los países más limpios de toda América Latina.

 De ahí fueron hacía la Ciudad de Panamá con su canal marítimo que une al mar Atlántico con el Océano Pacífico, donde las trataron de maravilla.
 
Al llegar a Brasil, a la moderna ciudad de Sao Paulo y el maravilloso Rio de Janeiro con la estatua de Cristo Redentor en el monte El Concorvado, a la montaña de azúcar y las hermosas playas a todo lo largo de la ciudad.
 
Este viaje duró ocho meses.
 En Sao paulo se organizaban las carreras de autos compactos, llevándose Argentina el primer lugar y Charito obtuvo el segundo.

En México trabajó en el Instituto Mexicano del Seguro Social durante veintisiete años y está jubilada.
 Se inscribió en la Universidad Autónoma de Puebla en Sistema Abierto, la carrera de Abogado, Notario y Actuario.
 Dicha Universidad es la única que imparte estas carreras.

Hoy en día es Consejera de Derechos Humanos Estatal, Vicepresidenta de varias ONG, Tesorera de la organización Fuerza por Morelos, asesora del Consejo Cívico Ciudadano, presidido por el licenciado y profesor, Pablo Rubén Villalobos.
 Charito es miembro de la Academia de Literatura, del grupo de exalumnos de la UNAM y de la UAEM.

Trabajó en Servicios Médicos de la Olimpiada donde funcionaba como odontóloga, junto a Medicina del Deporte.
 Charito es miembro de la ONG la que se encarga en forma altruista a atender a la población vulnerable.

La relación con sus hermanos fue muy especial.
 Nos cuenta de cómo Jorge, el importante y recién fallecido pintor, al morir su padre tomó el lugar de cabeza de familia.
 Charito comenta que su hermano Jorge fue para ella como un padre que siempre la cuidó y la dirigió ayudándole a sobresalir.
 Desde entonces, ella siempre ha logrado todo lo que se propone.

Charito contrajo nupcias en la iglesia de San Jerónimo y estuvo casada durante 17 años, después de un noviazgo de 15 años.
 Charito estuvo a cargo de su señora madre y de sus hermanos y por eso nunca quiso tener hijos pues el tiempo le era insuficiente para atender sus muy diversas actividades, a sus hermanos y a su mamá, quien falleció a los 103 años.
 
Tuvo su consultorio en el Pasaje Caballero Díaz desde 1970 hasta la fecha e imparte clínica desde hace 50 años.
 Su hermano Armando también es dentista, es padre de tres hijos y tiene su propio consultorio.
 Charito ha estado de Secretaria para el Programa de la Mujer en Morelos, representando al Sindicato de Trabajadores de Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Su hermano Sergio vive con su familia en Chicago desde hace 58 años y está jubilado por la empresa de maquinaria pesada Caterpillar.
 Ernesto tiene tres hijos y cuatro nietos y también está jubilado; Anita vive en Puebla, está casada y tiene tres hijos y siete nietos.
 Meche, la más pequeña, quien también es dentista, tiene 2 hijos y tres nietos y sigue trabajando en la carrera de Odontología.

Dentro del Seguro Social atendía durante 6 horas al día a 26 pacientes en lugar de los 15 que eran requeridos diariamente por el nosocomio.
 El día de su jubilación los pacientes le pedían que no se fuera pues la necesitaban, ya que ella, al estudiar naturismo, les mostraba a sus pacientes como curarse con medicina tradicional y así no los envenenaban con tanto medicamento.

Hoy en día, cuando se presenta algún movimiento social dentro del IMSS se acuerda de consignas que ella siempre llevaba, como cuando en el sindicato se descubrieron a varios corruptos, lo que fue la punta de flecha para que esos dirigentes se fueran.

En 1973 estuvo practicando Yoga en la Calle Obregón junto al ISSSSTE en la Gran Fraternidad Universal por 5 años.
 Elsa Aguirre junto con Charito iba cada quince días a dar clases de Yoga a la cárcel (el CERESO), siempre protegidas por los elementos de seguridad del penal.

Carito tiene un sentido social muy arraigado, dentro de México y reconocida por toda la sociedad de Cuernavaca.

Por: Rafael Benabib / rafaelbenabib@hotmail.com