Hombre modesto con amplios conocimientos en electromecánica, trabajó en la Comisión Federal de Electricidad, en el Instituto Mexicano del Seguro Social, de modesta cuna y siempre dispuesto a hacerle el bien a sus semejantes, en especial a la juventud. Andrés Arteaga Silva nació en una casa de Chipitlán de Cuernavaca, el 3 de noviembre de 1963.

Su padre era Ángel Arteaga Sánchez y su mamá Balbina Silva Ochoa, originarios de Apoxtla, Guerrero. Don Ángel era campesino y su mamá, quien tuvo doce hijos, no podría trabajar en otra cosa que no fuera la de ama de casa.

Andrés estudió primaria y secundaria en su pueblo y su bachillerato lo cursó en el Centro de Estudios Tecnológicos y de Servicio, como técnico electromecánico. Entró a la Comisión Federal de Electricidad a hacer prácticas en Jojutla y en Teléfonos de México e hizo su servicio social en el IMSS en el área de mantenimiento.

Es el noveno de los 12 hermanos, vivían en el campo en Chipitlán y a la edad de seis años toda la familia llegó a vivir al centro de Cuernavaca en la calle Zarco No. 104 durante un año. Después se fueron a vivir a la vecindad “La Calavera” en la calle Leyva. Nadie quería rentarles porque era un ejército de hermanos, más su papá y mamá.

Tenía diez años y acompañado por sus dos hermanos menores, cuando terminaron de lavar los coches, de regreso a casa, su hermano Javier de sólo 6 años se puso a jugar con ellos a los quemados y viendo como sus hermanos Miguel y Andrés se subieron a un árbol y Javier al intentarlo, se cayó a mitad de la calle donde lo atropelló un auto, dejándolo convulsionado. Miguel y Andrés pidieron auxilio y llegó la ambulancia del IMSS. Por la noche, su mamá y su hermano Eliseo, comentaron que tenía un tumor en la cabeza. 

Andrés se sintió responsable de ese accidente. Cuando salió del hospital, Javier se recuperó en un par de meses, pero el golpe le dejó secuelas de un daño cerebral. Hasta la fecha, su hermano Javier ya no es la persona alegre y lleno de vida, pero tiene a su esposa e hijos que lo adoran. Su esposa Margarita y él tuvieron cuatro hijos y han formado una familia muy bien avenida. Andrés, después de varios años de sentirse responsable de lo que le sucedió a su hermano, se perdonó a sí mismo al razonar que él también era un niño y que el accidente tan sólo fue desafortunada experiencia y un acto de la vida.

Desde que Andrés tenía un poco más de diez años, comenzó a trabajar mientras estudiaba, cuidaba coches de los clientes del restaurante “Playa Bruja” en la colonia Las Palmas. Al inaugurarse un almacén de autoservicio en Morelos sur, entró a trabajar envolviendo las compras de los clientes y recibía una propina porque no le pagaban sueldo. Luego trabajó de lo mismo en el super de una panadería de esa colonia, recibiendo mejores propinas que en el anterior. También lavaba coches, limpiaba parabrisas, cargaba canastas y era muy feliz de poder ganar su dinero para ayudar a su casa. 

En la secundaria, trabajaba durante las vacaciones de albañil, ayudante de carpintero, electricista y de otras cosas. Gracias al trabajo de él y sus hermanos, pudieron comprar un terrenito en la colonia Lomas de Cortés, donde entre todos, edificaron una casa para vivir los doce hermanos y en especial para su mamá.

Cuando se recibió en su carrera, entró a Laborar en la compañía Teléfonos de México donde estuvo trabajando durante treinta y un años, empezando de ayudante de planta exterior y se jubiló a la edad de 53 años.

Un día se encontró a su vecina: Guillermina García García, quien tenía una hermosa cabellera, se enamoró de ella, pero le costó trabajo hacerla su novia. Duraron once meses de novios y contrajeron nupcias el 19 de diciembre de 1987 en la iglesia de la Carolina. En 31 años de casados sigue enamorado de su esposa y nos asegura que ella también de él; procrearon tres hijos: Yazmín, Andrés y Luis Alberto de quienes están de lo más orgullosos.

Yazmín es licenciada en Derecho egresada de la Universidad Internacional y trabaja en la Contraloría del Gobierno del Estado de Morelos; Andrés estudió Ingeniería Industrial obteniendo su título y posteriormente en la Escuela de Informática de la Universidad Americana. Actualmente trabaja en la empresa, Teléfonos de México en Cuernavaca.

Luis Alberto estudió Ingeniería Industrial en la UAEM y también trabaja en Teléfonos de México.

Nos cuenta que siempre le gustaron las disciplinas marciales como el Kun Fu pero también el futbol y el basquetbol. Durante un tiempo organizó equipos de futbol infantiles, juveniles y varoniles. Participó en la liga de Ocotepec en el torneo Copa Morelos, organizado por el Diario de Morelos. Ha apoyado a la colonia Lomas de Cortés y en especial a su equipo “Halcones Lomas de Cortés” en el cual cubre económicamente con todo lo que el equipo necesita.

Nos dice que estuvo tres años con el equipo, quienes ganaron en varias ocasiones, también dentro de otras ligas, siempre ayudando a la juventud a jugar algún deporte. Está a punto de organizar una asociación de vecinos de la colonia Lomas de Cortés, la cual será legalmente registrada y aceptada por el H. Ayuntamiento de Cuernavaca.

Para poder ser trabajador de la compañía de Teléfonos, es necesario ingresar al Sindicato STRM los que tienen que pasar unos rígidos exámenes para ser aceptados a dicho sindicato y así poder gozar y cumplir con los derechos que estos mismos señalan. Andrés es actualmente Delegado de los Jubilados del Sindicato en Cuernavaca.

Toda la vida se ha comportado como una persona honesta y comprometida con la sociedad en general. Es amigo de todo mundo; con sus compañeros de trabajo siempre fue el mismo, desde que era aprendiz a llegar a Jefe de Departamento y en el sindicato sigue estando activo.

Recuerda que Eliseo, su hermano mayor, lo distinguía con tratarlo como si fuera su padre. Por fortuna, dentro de las relaciones entre hermanos y su mamá, vivieron una vida de respeto y camaradería, que les dio la oportunidad de crecer plenamente.

En el futbol, su hijo menor, Luis Alberto, fue a Europa representando al equipo Atlas Morelos, después de haber sido parte del equipo Pumas Morelos. En una eliminatoria nacional de futbol, su hijo fue campeón, con el equipo Atlas Morelos en la categoría Sub 14, representó en Suecia en el Gotia Cup, por parte de México, siendo la sensación del torneo, al quedar en octavo lugar de 32 equipos participantes llegando a cuartos de final.  

Hoy en día, Andrés Arteaga Silva se siente muy orgulloso de pertenecer a una amorosa familia, por lo que le da gracias a Dios, el que lo haya dejado vivir felizmente en este hermoso país que es México al que tanto quiere y de ser cuernavacense de nacimiento, de quien la sociedad debe tomar como un buen ejemplo.

Semblanzas de Morelos
Rafael Benabib
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