La sala Manuel M. Ponce del Centro Cultural Jardín borda fue la sede de “Un dinosaurio llamado Igu”, el cual cobró vida a través de una función de títeres, ofrecida de manera gratuita para capitalinos.

Bajo la producción y creatividad del grupo Privet de Rusia, la presentación fue un gran éxito, cautivando a grandes y pequeños con mágicas historias contadas por Igu, además de increíbles y coloridos muñecos como flores y animales. 

Dicho evento se ofreció en el marco del 33 Festival Internacional de Títeres Rosete Aranda, considerado el más antiguo de México y el segundo a nivel Latinoamérica, además de ser una ventana abierta a nuevas propuestas escénicas, así como un encuentro esperado año tras año por chicos y grandes y titiriteros locales, nacionales e internacionales.

Por: Daniel Solano