El conflicto entre israelíes y palestinos se intensifica este fin de semana.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF, por sus siglas en inglés) iniciaron a primera hora del viernes una nueva ofensiva en Gaza, la mayor desde que el lunes estallara la violencia en la zona.

Fuerzas israelíes llevaron a cabo un intenso bombardeo desde buques, aviones de combate y helicópteros.

El intercambio de cohetes entre el ejército israelí y los militantes palestinos continuó durante la noche del viernes al sábado provocando la muerte al menos 10 personas, 8 de ellas niños, que pasaban la noche en un campo de refugiados en Gaza.

La violencia había dejado hasta este sábado al menos 139 muertos en Gaza y nueve en Israel.

Además, el ejército de Israel confirmó el disparo de varios misiles contra una torre en Gaza que alberga las oficinas de los medios de comunicación Al Jazeera y Associated Press.

 

Destrucción de un edificio en Gaza

 

Una inmensa columna de humo puede verse en el sitio donde estaba emplazado el edificio que albergaba las oficinas de Assocciated Press y Al Jazeera.

Israel dijo en un comunicado en Twitter que el edificio había albergado "activos militares" pertenecientes a Hamas y que las milicias estaban usando a los ocupantes como "escudos humanos".

El edificio, que también contenía otras oficinas y apartamentos, fue evacuado antes del ataque, después de que las autoridades israelíes les dieran a sus ocupantes una advertencia una hora antes para abandonar las instalaciones.

Entretanto, los ataques con cohetes realizados desde Gaza en el centro de Israel se cobraron la vida de un hombre en Tel Aviv.

 

Ataque israelí en Gaza.

 

Desde Gaza continuaron lanzando cohetes hacia Israel.

La ofensiva desplegada desde el lunes, no incluyó de momento la entrada de tropas en Gaza, una medida que supondría una escalada inédita desde la guerra de 2014.

Muchos habitantes de la Franja de Gaza que viven cerca de la frontera comenzaron a huir de sus casas por temor a una incursión terrestre de tropas israelíes.

El ejército israelí aseguró que había bombardeado la red de túneles construida por Hamás.

También Cisjordania

Mientras, la violencia se extendió al territorio palestino de Cisjordania, en el que al menos diez personas murieron en enfrentamientos con las fuerzas israelíes, que respondieron con balas de goma y fuego real al lanzamiento de bombas de gasolina.

Los ataques en Gaza se desataron el lunes, con militantes palestinos lanzando misiles contra Israel y el Ejército israelí manteniendo un aluvión de bombardeos aéreos.

Las autoridades de Gaza, un territorio controlado por el grupo militante islamista Hamás, aseguraron que entre los fallecidos hay muchos civiles, incluidos 27 niños.

Israel, por su parte, asegura que decenas de personas muertas en Gaza eran militantes de grupo islamista y que algunas de las muertes se produjeron a causa de cohetes fallidos en el territorio. También reportó que entre los fallecidos en el país se encuentra un menor.

A medida que los enfrentamientos se intensificaron, en Israel también se produjeron graves incidentes de quemas de negocios y linchamientos en ciudades de población árabe y judía, lo que llevó al presidente del país a advertir de una "guerra civil".

Llamados a que cesen las hostilidades

Este sábado un enviado estadounidense llegó a Tel Aviv para formar parte de un diálogo entre palestinos, israelíes y funcionarios de la ONU con la esperanza de conseguir un alto el fuego.

Su llegada se produjo después de que el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, abogara por "un desescalamiento inmediato y una cese de hostilidades entre Gaza e Israel".

Su llamamiento se unió al que hicieron otros diplomáticos -incluyendo los de Estados Unidos- pero que no han dado frutos.

Un alto funcionario de Hamás dijo que su organización está lista para un cese al fuego "recíproco" si la comunidad internacional presiona a Israel para que "suprima sus acciones militares" en la zona de la mezquita de Al Aqsa en Jerusalén.

Sin embargo, un asesor del primer ministro Benjamín Netanyahu le dijo a la BBC que los llamados a la contención estaban desencaminados.

"Nosotros no queríamos este conflicto, pero ahora que empezó tiene que terminar con un periodo prolongado de tranquilidad. Eso solamente puede conseguirse si Israel le quita a Hamás su estructura militar, su (capacidad) de comando y control", dijo Mark Regev.