Cuernavaca.- La justicia para las víctimas del colapso del puente en el Paseo Ribereño volvió a quedar en pausa. Por tercera vez, el presidente municipal de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, se ausentó de la audiencia programada.
La ex regidora Patricia Torres Rosales, una de las principales afectadas por el accidente ocurrido el pasado 7 de junio del 2022, denunció que el edil simplemente no se presenta ni justifica sus faltas.
Para las víctimas, esta actitud es una muestra de que el poder político intenta imponerse sobre la ley, dejando en el olvido una tragedia que cambió la vida de varios servidores públicos y ciudadanos.
Secuelas físicas y omisión oficial
En entrevista para La 99.1 FM, Torres Rosales lamentó que el caso se mantenga en la impunidad a pesar de existir pruebas técnicas que señalan la responsabilidad de la administración municipal.
Un dictamen de la Fiscalía Anticorrupción ya confirmó que los trabajos de rehabilitación en el puente fueron deficientes, lo que derivó en la caída que dejó graves secuelas de salud en la exfuncionaria.
"Se sienten protegidos por el cargo", expresó Torres, quien asegura que su salud se ha deteriorado gravemente con daños físicos y emocionales que no han sido reparados tras casi cuatro años de batalla legal.
Obras bajo la sombra de la irregularidad
La ex regidora señaló que la gestión de Urióstegui Salgado se ha caracterizado por la informalidad institucional, realizando obras sin pasar por el cabildo o ignorando dictámenes de seguridad.
Además del alcalde, en la mira se encuentran ex funcionarios como Pablo Aguilar y Gerardo Abarca, quienes fueron los responsables directos de supervisar la fallida rehabilitación del puente colgante.
Patricia Torres advirtió que no se detendrá hasta lograr justicia, asegurando que si las autoridades locales siguen "mirando hacia otro lado", recurrirá a instancias federales para castigar a los responsables.
