El ex alcalde de Jiutepec, Manuel Agüero, quería abrir su negocio usando licencias de funcionamiento de otros establecimientos; uno de ellos estaba a nombre de su hija, quien al enterarse de las intenciones de su progenitor, acudió a las oficinas de Industria y Comercio a solicitar la cancelación de la licencia.

El titular de la Dirección de Industria y Comercio, Luis Edgar Castillo Vega, explicó que ahora, tras la clausura definitiva del negocio, el ex presidente municipal José Manuel Agüero Tovar, tendrá que iniciar de cero el procedimiento de solicitud de licencia y cumplir todos los requisitos de ley para conseguir la operación del negocio “La Casa de la Arrachera”, en bulevar Cuauhnáhuac, a la altura de Tlahuapan.

Castillo Vega dijo que en enero, al inicio de la administración una tercera persona se presentó en las oficinas con una licencia a nombre de Karen Citlali Agüero Trejo, a solicitar el cambio de domicilio y de razón social; el trámite le fue negado debido a que no era la titular la que lo solicitaba; una semana después Agüero Trejo (hija del ex edil) acudió, pero a solicitar la cancelación de la licencia.

Después, Ismael Salgado Santoyo pidió el mismo trámite sobre la licencia expedida originalmente para el balneario San José, ubicado en la colonia Lázaro Cárdenas.

Debido a la naturaleza distinta de los negocios, le requirieron el cumplimiento de otros trámites, como el dictamen de Protección Civil, la tarjeta de salud, el uso de suelo, etcétera.
Una vez que cumpliera con los requisitos, el expediente sería turnado a la comisión de regidores correspondiente para que dieran su aval sobre la petición.
Agüero Tovar y su socia y pareja sentimental, Mayra Bahena, a cuyo nombre está el negocio, iniciaron un juicio administrativo en el que argumentaron que el municipio no dio respuesta a su solicitud y “por afirmativa ficta”, pusieron en operación el negocio.

Castillo Vega precisó que no existió la negativa, sino que Agüero y Bahena así interpretaron el tiempo que llevó a la dirección integrar el expediente y remitirlo a los regidores y que éstos sesionaran y respondieran sobre la viabilidad de otorgar la licencia de funcionamiento a un negocio con licencia de funcionamiento de otro distinto, y con requisitos incompletos.