Netflix estrenó "Historia de un Crimen: La Búsqueda", la cual relata el homicidio de la niña de cuatro años, Paulette Gebara Farah, que se suscitó en marzo de 2010, donde las autoridades pasaron días buscando a la infante para que tiempo después descubrieran que estaba muerta en la cama de su cuarto.

El caso consternó a la opinión pública porque en primera instancia se trató la situación como homicidio, posteriormente se puso a la madre Lizette Farah de tener un trastorno de personalidad que supuestamente la llevó a “asesinar” a su propia hija, sin embargo, luego de las investigaciones concluyeron que la infante falleció de forma “accidental”.

Durante las investigaciones, la madre de Paulette provocó la molestia de las personas, pues en todas las entrevistas que dio nunca lloró ni se veía afectada por la muerte de su hija; posteriormente tuvo una disputa legal con su entonces esposo Mauricio Gebara.

¿Quiénes son los personajes?

Verónica Bravo es Lisette Farah, la mamá

Adriana Llabrés es Arlette Farah, la tía

Diana Bovio es Amanda de la Rosa, la amiga

Daniel Hadaad es Mauricio Gebara, el papá

Adrián Ladrón es Alfredo Castillo, subprocurador del Estado de México

Evelardo Arzate es Miguel Ángel Mancera, procurador de CDMX

Darío Yazbek es Alberto Bazbaz, procurador del Estado de México

Tuvo mal recibimiento

El recibimiento del público no fue positivo porque las críticas no se hicieron esperar, siendo las actuaciones de Dario Yazbek y Regina Blandón el principal punto de las quejas que no la ven a la altura de la situación. Por si fuera poco, el capítulo incluye momentos de comedia, lo cual terminó por incrementar la inconformidad de los espectadores quienes ven fuera de lugar dicha característica al ser un tema serio.

La historia real de un crimen

La noche del 22 de marzo de 2010 desapareció de su habitación Paulette Gebara Farah, niña de cuatro años que vivía con su familia en una zona exclusiva Interlomas, del Estado de México. No había cerraduras forzadas ni indicios de que fuera secuestrada. El caso fue seguido por todos los medios y llamó la atención del país entero.

Sin embargo, nueve días después, cuando el caso parecía estar a punto de resolverse, ocurrió algo insólito: el cuerpo de la niña fue encontrado al pie de la cama, enredado entre las sábanas. Ahí habían tenido lugar decenas de entrevistas y trabajos policiales, y nadie había visto nada; pero según la versión “oficial”, el cadáver había estado ahí todo el tiempo.

De acuerdo con el escritor Martín Moreno, autor del libro Paulette, lo que no se dijo, las declaraciones de los padres de la niña de cuatro años fueron contradictorias. Mauricio Gebara decía que él sabía dónde estaba su hija, pero que necesitaba ayuda judicial, mientras que Lisette también conocía el paradero de la menor, pero decía que la culpa era de su esposo y que él había planeado todo.

En las declaraciones de los policías ministeriales a cargo del caso, se indicó que durante las conversaciones Mauricio Gebara manifestó "de manera desesperada que él sabía dónde se encontraba la menor y que para decirnos donde se encontraba solicitaba que le dieran garantías ya que temía verse involucrado con un problema”.

Por su parte Lisette Farah, de acuerdo con la declaración de los ministeriales, sabía dónde se encontraba su hija, así como quiénes eran los responsables de la desaparición, entre ellos, según ella, su propio marido.

Luego de las declaraciones de Mauricio Gebara y Lisette Farah, vinieron las de las dos niñeras que cuidaban a los hijos del matrimonio: "Esta familia tiene muchos problemas. Además, la propia señora Lisette nos ha manifestado que estemos tranquilas y que no nos va a pasar nada, y sobre su cadáver, que ella se hacía responsable de todo, hasta sus últimas consecuencias (textual)”, dijo una de ellas.

Sin embargo, entre la medianoche del martes 30 y el miércoles 31 de marzo, según el ex procurador Alberto Bazbaz, el cuerpo de Paulette Gebara Farah se había encontrado “en la piecera de su propia cama”, y su muerte había sido un accidente.

La explicación fue que la menor “por sus propios medios” se desplazó sobre la cama y cayó accidentalmente de cabeza entre un espacio que había a los pies de su cama, donde murió asfixiada y donde permaneció nueve días sin que lo notaran las numerosas personas que revisaron la estancia.

De acuerdo con los resultados de la necropsia, la menor falleció por las alteraciones viscerales y tisulares producidas por asfixia mecánica por sofocación en su modalidad de obstrucción de orificios de respiración y compresión torácica.

Luego del funeral de Paulette, surgieron muchas teorías sobre lo que en realidad había pasado, e incluso, Mauricio Gebara y Lizette Farah comenzaron a culparse uno al otro en diferentes medios de comunicación.

Por otra parte, las cuidadoras de la menor se fueron al municipio Villa Nicolás Romero. Por órdenes del entonces gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, el ex procurador Alberto Bazbaz Sacal dejó de dar declaraciones a los medios. El 26 de mayo, debido a la presión mediática, renunciaría a su cargo como procurador.

El caso de la niña Paulette fue uno de los más polémicos en la historia policíaca de México. La muerte de la menor involucró dinero, poder, misterio y dudas sobre las conclusiones de la investigación.