CUERNAVACA, MORELOS.- Con 23 años en el Heroico Cuerpo de Bomberos de Cuernavaca, Ricardo Hernández Monroy reconoció que su esposa e hijos son las personas que más resienten su ausencia en fechas importantes, como Año Nuevo.
Dijo que, poco a poco, se han acostumbrado a que pierda varios festejos en familia, sin embargo, “las esposas e hijos son quienes más conflicto llegan a tener por dicha ausencia, pues nuestro trabajo requiere que estemos disponibles en caso de una eventualidad.
“Definitivamente, esto con el tiempo va generando conflicto por más que no queramos; nos va alejando de la familia en momentos que generalmente son para convivir.
“Lo que es gratificante es ayudar a la gente en todo lo que podemos, incluso, arriesgando nuestro físico y nuestra salud”, expresó el vulcano.
Igual que sus compañeros, coincidió en que durante los festejos por fin de año incrementa el llamado de emergencia.
Aseguró que cuando le ha tocado trabajar no todos cenan juntos, pues mientras unos bomberos se quedan en la base, otros atienden alguna emergencia.
“Estamos en la mesa y, de repente, suena la alarma y ya no regresamos a cenar. Conforme llegamos picamos lo que está en la mesa y volvemos a salir; hay muchísima actividad. Incendios de casa principalmente (es lo que atienden)”, expresó.
Para evitar accidentes recomendó que cuando sirvan la cena procuren no usar manteles largos, pues durante un descuido a los menores les puede caer alimento caliente.
En turnos. El jefe Ricardo comenta que cenan escalonadamente.
"Mi experiencia de tantos años es que nosotros nos hemos ido acostumbrando a que, poco a poco, dejamos de tener convivios con la familia, la cual lo resiente. Por nuestra parte, nos vamos acostumbrando, pero la familia lo resiente, sobre todo, las esposas y los hijos.” Ricardo Hernández Monroy, bombero desde hace 23 años.
Por: Omar Romero
omar.romero@diariodemorelos.com
