Jiutepec, Morelos.- “El -Arturo- trabajaba en una carnicería, la verdad hacían mucho escándalo en su casa, varias veces los reporté con la Policía, yo escuchaba cuando le pegaban al niño”, relató uno de los vecinos de la pareja que asesinó a golpes, quemó, embolsó y metió a un refrigerador a su sobrino de 4 años, en la colonia Otilio Montaño, en Jiutepec.

Vecinos de Arturo y Karina Guadalupe, vinculados a proceso por desaparición de particulares, y ahora investigados por el crimen de un pequeño de cuatro años, señalaron que las golpizas al menor eran constantes.

Uno de los vecinos, quien prefirió el anonimato por temer, afirmó que él junto con la abuela de los pequeños denunció a la pareja varias veces con la autoridad, pero Arturo y Karla Guadalupe ponían la música a todo volumen, para que cuando los policías llegaran a buscarlos se hicieran como que no escuchaban nada y nunca abrían la puerta.

El hombre insistió en que ambos, tanto Arturo como Karina Guadalupe, constantemente le pegaban al pequeño, pues “varias veces escuché al niño llorando”.

Asimismo, una vecina que al igual prefirió el anonimato, aseguró que tenía trato directo con Arturo, quien era carnicero y al cual seguido acudía a comprarle a su negocio.

“Era muy tranquilo, muy amable para despachar, no entiendo dónde escondía tanta maldad, por eso bien dicen que hay que cuidarse de los que se ven serios o tranquilos, porque traen la música por dentro”, precisó.

Según la Fiscalía General del Estado (FGE), Arturo y Karina Guadalupe enfrentan un proceso por desaparición de particulares, sin embargo, la pareja no había revelado donde estaba el cuerpo de su sobrino.

Derivado de las diligencias, los agentes de la Policía de Investigación Criminal (PIC) indagaron un refrigerador que la pareja encargó a un vecino con el pretexto de cambiarse de casa, y ahí, hallaron el cuerpo del niño en seis bolsas negras en capas, por lo que ahora tendrán que enfrentar un cargo más, homicidio.

Ddm Staff
seguridad@diariodemorelos.com