En diciembre del año pasado, dos jóvenes futbolistas del América Sub 17, fueron dados de baja del plantel.

A Omar Lomelí y a Osciel Anaya se les ocurrió la “brillante” idea de subir a las redes sociales un video en que se mofaban de la canción de protesta “Un violador en tu camino” que se había convertido en un himno mundial para los movimientos feministas.

El 3 de diciembre los de Coapa emitieron un comunicado en donde se podía leer: “En el Club América no compartimos ni solapamos actitudes que fomenten la violencia.

Nos sentimos orgullosos de nuestros valores dentro y fuera de la cancha…”

Aunque ya habían sido sancionados por la Comisión Disciplinaria y obligados a tomar una capacitación en materia de violencia de género y uso adecuado de redes sociales, los bromistas jóvenes, fueron despedidos del club, argumentando que la baja se debía a “un recorte”.

En marzo, Renato Ibarra fue detenido por violencia doméstica, tentativa de feminicidio y tentativa de aborto, acusado de haber agredido a su esposa (embarazada).

El 12 de marzo los emplumados emitieron otro comunicado en donde se podía leer: “El Club América reitera su compromiso absoluto y cotidiano para contribuir a erradicar la violencia de género y a promover una cultura de respeto hacia las mujeres, en este sentido reprueba tajantemente los actos realizados por el sr.
 Renato Ibarra, por lo que se ha determinado separar de manera definitiva del plantel al jugador…”
Como en un principio la cónyuge ratificó sus acusaciones hacia el futbolista ecuatoriano, éste fue ingresado al reclusorio; sin embargo, al poco tiempo los cargos fueron retirados y quedó en libertad.

Ahora, tres meses después, ha aparecido un video (también en las redes) en el que se puede ver y escuchar a un Renato Ibarra supuestamente muy arrepentido, pidiendo perdón por lo ocurrido, afirmando que nunca existió violencia física y que solamente se trató de una discusión”.

Por supuesto que, dicho video, incendió las redes sociales, polarizando las posiciones: por un lado, los que afirman que “todos nos equivocamos y merecemos una segunda oportunidad”, hasta los que hacen un linchamiento mediático exigiendo “ni perdón ni olvido”, haciendo analogías tales como: “¿Que hubieras hecho si a la que le pegó fuera tu hija?”.

A mí, me dio la impresión de que se trató de una especie de “sondeo”, para ver la reacción del respetable y contemplar la posibilidad de que fuera indultado; sobre todo, si tomamos en cuenta que tiene contrato (millonario) hasta el 2023.

Veremos si el América se sostiene en su dicho sobre los valores que pregona o nos salen con que… más pronto cae un hablador que un cojo.

Por: Eduardo Brizio / ebrizio@hotmail.com