Por principio de cuentas, si usted estimado lector, es fanático del futbol americano, amante del Super Bowl y por añadidura, seguramente detractor del futbol soccer, le recomiendo que ya no siga leyendo mi “calumnia”.

Aunque no soy aficionado al deporte de las tacleadas, ni pienso ver el partido el próximo domingo, me gustaría compartir con ustedes algunos datos relativos al “magno evento”, que en verdad me parecen surrealistas.

Empecemos por el hecho de que el tiempo efectivo de juego es de poco más de 12 minutos. Sí, leyó usted bien, el balón está en movimiento menos de 13 minutos. (Como dato cultural, en el futbol soccer el tiempo efectivo en un partido de 90 minutos oscila en los 50 minutos).

Esto, convierte a los organizadores en los reyes de la mercadotecnia; toda vez que, con tan poquito tiempo que se juega, mantienen en vilo a millones de televidentes alrededor del mundo, armando una parafernalia de cinco horas de duración ¡Mis respetos!

El hecho de que sean capaces de cobrar más de 5 millones de dólares por pasar un comercial de 30 segundos confirma mi dicho. Pero, cuando ya no sé si: llorar, reír o materialmente ponerme a rezar, es al enterarme que el 24 % de la audiencia, en el vecino país del norte, considera a los anuncios comerciales como la parte más importante del acto deportivo.

Muchísimos espectadores, desde la pantalla chica, piensan que el medio tiempo es el momento cumbre del Súper Tazón, dejando al partido en un segundo término, lo que no deja de sorprenderme, reconociendo que suelen aparecer grandes estrellas fulgurantes del ambiente artístico con una producción y escenografía espectaculares.

La derrama económica es muy generosa, desde las casas de apuestas hasta los restaurantes están de plácemes. No se diga de los vendedores de pizzas y cervezas; así como, del consumo de guacamole, que año con año imponen récords impresionantes.

En México, un significativo porcentaje de la población se apresta a ver el partido, ojalá y que los 12 minutos de juego resulten inolvidables, que gocen las actuaciones de Jennifer Lopez y de Shakira, deseándoles que los comerciales también sean de su agrado.

Sinceramente, no me imagino a los aficionados al deporte más popular que existe sobre la faz de la tierra esperando a que se jugue la final de la Copa del Mundo, para ver los anuncios comerciales o para… disfrutar del medio tempo.

 

eduardo Brizio
ebrizio@hotmail.com