Muchos equipos se olvidan de la cuestión disciplinaria, sin hacer un cálculo de lo costoso que puede resultar un comportamiento aberrante. Así, tenemos que en lo que va del Torneo Apertura 2018, solamente hay tres escuadras que no han visto tarjeta roja alguna durante la competencia, lo que las ha convertido en “los campeones del juego limpio”: Santos de la Laguna (19 amarillas), Lobos BUAP (19 amarillas) y Gallos Blancos de Querétaro (25 amarillas).

En cuanto a faltas se refiere, el Necaxa se distingue en ese renglón al ser el equipo que menos infracciones ha cometido con 118; mientras que, los escualos del Veracruz ostentan el, para nada envidiable, primer lugar en ese rubro al haber realizado 178.

En cuanto a mal comportamiento se refiere “los chicos malos” del certamen son: los diablos rojos del Toluca, con 34 amarillas y 2 rojas; Tigres, con 30 amarillas y 3 rojas; los panzas verdes del León, con 18 amarillas y 4 rojas; el América, con 18 amarillas y 3 rojas; así como, la máquina celeste de Cruz Azul con 21 amarillas y 4 rojas ¡Hágame usted el favor!

Me parece que “la educación del Director Técnico se refleja en la conducta de su equipo” y en ese sentido: Hernán Cristante, Ricardo “el Tuca” Ferreti, “el consorte de la liendre” y Pedro Caixinha, son más pendencieros que el diputado Gerardo Fernández Noroña.

Por supuesto que siempre existirán calificativos para atenuar sus exabruptos: “es muy temperamental”, “es de carácter fuerte”. “es de mecha corta”, “se prende fácilmente”, “genio y figura…”, “es de pocas pulgas”, “es todo un personaje”, cuando lo cierto es que su intolerancia los lleva a tener conflictos con las figuras de autoridad y a predicar con el (mal) ejemplo.

Mi amigo Jaques Passy, Director Técnico de la Selección de Futbol de Saint Kitts y Nevis, publicó los tres principios por los que se rige en las conferencias de prensa: 1) No utilizar como pretexto: ni al árbitro, ni al clima, ni a la cancha, ni a la Liga, etc. 2) Otorgarle el crédito que merece el rival y 3) No hablar mal de sus futbolistas en público, “la ropa sucia se lava en casa” ¡Mis respetos!

 Sin embargo, algunos personajes, en el futbol mexicano hacen todo lo contrario. En nuestro medio hay entrenadores que ni siquiera poseen códigos que rijan su proceder y actúan por instinto, dando rienda suelta a sus pasiones y lo más grave, echándole la culpa, siempre, a terceros de su infortunio.

“Dar ejemplo no es la principal forma de influir en la conducta de los demás… es la única”… Albert Einstein.

Reglas y reglazos
Eduardo Brizio
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