El aroma a cempasúchil, a copal, y a ocote regresaron al pueblo de Ocotepec, con el inicio de las tradicionales ofrendas. Que por tradición en este poblado el día 17 de octubre se colocan en memoria de los fallecidos, en el transcurso del año, de manera trágica.

Desafortunadamente, este 2023 Ocotepec contó con tres personas que perdieron la vida en un accidente, Diario de Morelos tuvo la oportunidad de visitar dos de las ofrendas de estos difuntos, Francisco Javier y Hugo Francisco, ambos primos y también conocidos por sus familiares y amigos como “Pancho” y “Pachuco”, uno de ellos era montador y el otro era taxista.

“Hoy esperamos a los dos panchos, a mi primo y a mi hermano, o como mi mamá le decía: ‘¡a mi Pancho!’”, expresó Beatriz Salinas, familiar directo de los fallecidos.

Este 17 de octubre es el inicio de la celebración que año con año reivindica la memoria de los fallecidos en todo el pueblo del Cerro de los Ocotes (significado del nombre náhuatl de Ocotepec) y de México.

“Se espera a nuestros familiares que fallecieron en el trayecto del año, el día de hoy esperamos a los que fallecieron trágicamente, ya sea por accidente o de alguna otra forma trágica. Esto viene de años de tradición aquí en Ocotepec por el fallecimiento de unos jóvenes en una matanza de hace años, y hasta el 31 de octubre se vuelve a colocar ofrenda para las niñas o niños fallecidos, también, en este año, y de ahí se sigue hasta el dos de noviembre”, explicó Beatriz Salinas.

Durante la estancia en ambas ofrendas, ya que las dos casas se encuentran en el mismo lote, observamos que las puertas están abiertas para todos los que gustan acompañar a las familias, y cada persona que llegaba se colocaba frente a la ofrenda, agachaba la mirada, se persignaba, decía algo en voz baja y partía a ofrecer algún pan o veladora que traían consigo.

“La ofrenda tiene varios colores, varios sabores, varios aromas, ahorita se despide el aroma de la fruta y de la flor de cempasúchil. En este caso, se le puso todo lo que a mi hermano le gustaba en vida, desde fruta, dulces de calabaza, camote, chayotes hervidos, le pusimos mole, porque siempre en su fiesta mi mamá le hacia su molito con tamales”, expresó una de las familiares.

Es importante resaltar, que de acuerdo con el testimonio de los pobladores de Ocotepec en ninguna de las casas con ofrenda se les niega la entrada a los visitantes, pues la tradición marca que más que un luto es una convivencia con nuestros seres queridos que vuelven a visitarnos.i

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