El presidente ruso Vladimir Putin ha designado la conquista del Donbás en el este de Ucrania como “la prioridad número uno” para Rusia. En una declaración realizada en un foro económico en Vladivostok, Putin afirmó que su ejército está concentrado en repeler las fuerzas ucranianas en la región fronteriza de Kursk y mantener el avance en el Donbás.
Desde el otoño de 2022, Rusia ha reclamado la anexión de las regiones ucranianas de Lugansk y Donietsk. La condición impuesta por Putin para cualquier conversación de paz es que Ucrania se retire por completo de estas áreas, así como de Jersón y Zaporiyia, regiones que Rusia también reclama, aunque solo controla parcialmente.
El presidente ruso criticó los recientes intentos ucranianos de desestabilizar la región de Kursk, aludiendo a una ofensiva lanzada el 6 de agosto por Ucrania que logró ocupar varias áreas en la región rusa. Según Putin, esta táctica no ha tenido éxito y, en cambio, las fuerzas rusas han acelerado sus operaciones ofensivas, tomando nuevas localidades en el Donbás, como Karlivka.
Putin también se dirigió a la situación en la región de Donietsk, donde se reportaron víctimas civiles, y en la región rusa de Belgorod, afectada por bombardeos ucranianos. Las autoridades ucranianas, preocupadas por posibles ataques rusos, cancelaron este jueves un tren destinado a evacuar a personas de Pokrovsk.
En cuanto a las negociaciones de paz, Putin reiteró la disposición de Rusia para dialogar con Kiev, siempre que Ucrania exprese interés y se base en los acuerdos preliminares de las conversaciones de Estambul de 2022. Moscú ha afirmado que las potencias occidentales forzaron a Kiev a rechazar ese acuerdo, una versión desmentida por Ucrania.
El conflicto continúa mientras Rusia mantiene su firme posición en la exigencia de anexión de las regiones en disputa, incluyendo la península de Crimea, que Moscú anexó en 2014.
