En el marco del Día Mundial del Glaucoma, que se conmemora el 12 de marzo, la oftalmóloga María de Lourdes Ortiz Parra, adscrita al Hospital General Regional con Medicina Familiar número 1 del IMSS, instó a la población a tomar conciencia sobre la importancia de la detección temprana de esta enfermedad ocular crónica, irreversible y progresiva.
El glaucoma, causado principalmente por el aumento de la presión intraocular, daña el nervio óptico y afecta gradualmente la visión. Sin embargo, la especialista advirtió que esta condición es conocida como “la enfermedad silenciosa”, ya que en la mayoría de los casos no presenta síntomas en sus etapas iniciales.
La oftalmóloga subrayó que la mejor forma de prevenir el glaucoma es realizarse un examen oftalmológico al menos una vez al año. Durante estas revisiones, los especialistas evalúan la agudeza visual, la presión intraocular y el estado del nervio óptico, y, si es necesario, llevan a cabo estudios complementarios como el campo visual y la tomografía de coherencia óptica para detectar signos de daño.
Asimismo, indicó que el glaucoma tiene un componente hereditario. Por lo tanto, las personas con antecedentes familiares de esta enfermedad, como padres, abuelos o hermanos, deben acudir regular
Los que estaban ahí no podían creerlo. Eran como dos amigos, relajados, matando el tiempo, conversando sin prisa sobre beisbol. Estaban en la Oficina Oval de la Casa Blanca. Era 8 de julio del 2020. Los presidentes Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador acababan de intercambiar regalos. AMLO le llevó a Trump un bat decorado con arte huichol. Y Trump le tenía un bat rojo de la famosa marca Louisville.
Cuánto estás bateando ahorita más o menos, le preguntó Trump. Arriba de 300, le contestó AMLO presumiendo su porcentaje de bateo. Pues con este vas a batear más, ya verás, a ver, pruébalo, le dijo Trump pasándole el bat. López Obrador lo agarró, hizo un par de swings de sombra. ¿Te acomoda?, si no te lo cambio, le dijo Trump. Está bueno, está bueno, contestó el presidente mexicano. Luego Trump agarró el bat mente al oftalmólogo para descartar su presencia.
Ortiz Parra explicó que existen diferentes tipos de glaucoma, siendo los más comunes el de ángulo abierto y el de ángulo cerrado. La prevalencia aumenta en personas mayores de 40 años, aunque también existen casos de glaucoma congénito, infantil y juvenil, que pueden manifestarse desde el nacimiento hasta los 40 años.
Si bien el glaucoma no tiene cura, puede controlarse con medicamentos en forma de gotas oftálmicas que ayudan a reducir la presión intraocular. En casos más avanzados, se pueden realizar procedimientos quirúrgicos, los cuales no recuperan la visión perdida, pero sí detienen la progresión de la enfermedad. Finalmente, Ortiz Parra hizo un llamado a la población a no esperar a presentar síntomas y a acudir regularmente al oftalmólogo. “Es una enfermedad que puede controlarse si se detecta a tiempo, pero si se deja avanzar, puede provocar ceguera irreversible”, enfatizó.
