En todo el mundo hay problemas del sueño, lo más común es tener insomnio, en sus diferentes tipos, pero también el ronquido es muy frecuente, entre el 20 o 30% de los hombres adultos roncan, lo cual no es normal, señala Ulises Jiménez Correa, responsable de la Clínica de Trastornos del Sueño de la Universidad Nacional.

Alrededor del 10% de los hombres adultos tienen pausas en la respiración, lo que se conoce como apnea del sueño, además, “el 45% de la población se queja de la mala calidad del sueño, lo que significa que el problema es bastante frecuente, esto disminuye la calidad de vida de la gente, el desempeño en el trabajo o en la escuela se deteriora”.

Consideró que el principal problema es que la gente no tiene conciencia de que padece un problema el cual se puede resolver, “en México existen clínicas del trastorno del sueño a las que puede acudir para atender su problema”.

Entre los mexicanos, el insomnio es el trastorno del sueño más frecuente, pues se estima que el 30% de la población lo padece, así lo asegura Andrés Barrera Medina, especialista de la Clínica de Trastornos del Sueño.

 

impacto en el organismo

El insomnio no es el único, padecimientos como el síndrome de sueño insuficiente y la apnea hipopnea también son frecuentes, con 20% y 4% respectivamente.

No tener un sueño reparador, dormir poco o no hacerlo afecta de manera negativa el rendimiento laboral, lo que se traduce en ausentismo y riesgo de accidentes en el trabajo, alerta Barrera Medina.

Las personas que padecen insomnio presentan alteraciones en la memoria verbal, es decir, aquella en donde se almacena la información de números. En el caso de las personas con apnea, los afectados tienen problemas con la memoria alterativa, donde se almacenan los recuerdos de conocimientos adquiridos o personales.

En el caso de este último trastorno, se presentan microdespertares, lo que evita que llegue suficiente oxígeno a los pulmones, cerebro y al cuerpo.

En el caso del síndrome del sueño insuficiente, las personas duermen poco debido al trabajo, hábitos inadecuados o conductas voluntarias. Produce cansancio físico, problemas de atención y concentración y dificultad para realizar tareas de precisión; lo que aumenta el riesgo de padecer trastornos psiquiátricos como depresión y ansiedad.


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