Cuidar la alimentación, supervisar cada comida, entrenar con constancia y disciplina; levantar pesas, así como también hacer ejercicios cardiovasculares y descansar, son las tareas fundamentales que incorporarás a la rutina una vez que decidas convertirte en fitness.

Razones sobran

¿Aún no estás convencido de ser fitness? Aquí te van algunas razones poderosas que te harán tomar la decisión:

  • Mejora la resistencia cardiovascular. ¿No sientes que te vas a morir cuando subes medio piso por las escaleras? Pues a ese corazón le faltan unos cuantos saltos en cuerda. Hacer ejercicio te permite ganar resistencia, no solo en la respiración, sino que gradualmente aumentará el tiempo en actividad física.
  • Logra resistencia muscular localizada. Se refiere a la capacidad que tiene un músculo de realizar repeticiones por mucho más tiempo.
  • Ayuda a ganar fuerza muscular. Con el tiempo, la fuerza y la capacidad de los músculos para levantar más peso aumentará.
  • Aumenta la flexibilidad corporal. La movilidad de las articulaciones y la capacidad de doblarse serán mucho mayores.
  • Cuerpo en forma. De acuerdo a cada persona, tipo de actividad y estado físico, poco a poco irá disminuyendo la grasa y aumentando los músculos, siendo así visiblemente armonioso con un logrado cuerpo simétrico.
  • Armonía entre mente y cuerpo. Cuando el cuerpo está bien, la mente también lo está. Cuando te sientes bien, surge como consecuencia el bienestar emocional debido a la segregación de endorfinas, las cuales te brindan un estado de bienestar, mejor ánimo y felicidad.
  • Los años no pasan por ti. Los músculos y el corazón se debilitan con los años, pero cuando nos ejercitamos se fortalecen y se retrasa el proceso de envejecimiento.
  • Vejez sana. Las mujeres somos especialmente proclives a un trastorno denominado osteoporosis (debilitamiento de los huesos) cuando se hacen mayores. Los estudios han constatado que los ejercicios que implican cargar el propio peso, como correr o andar deprisa, ayuda a las chicas (¡y a los chicos!) a mantener fuertes los huesos.
  • Eliminas el estrés y la ansiedad. El ejercicio, al ser un tranquilizante natural, reduce las tensiones.
  • Aumenta la autoestima. Al ver cómo mejora tu cuerpo, la piel y tu sentido del humor, ya que liberas muchas hormonas y toxinas, te sentirás mejor contigo mismo.
  • Mejora tu vida sexual. Te llena de energía, fuerza y flexibilidad.

No necesitas gastar en gimnasio
Para todos aquellos que no tienen un gimnasio cerca o que simplemente no desean salir de casa para entrenar, éste puede ser un buen ejemplo para seguir y mejorar la forma física de manera práctica y económica. Eso sí, requerirá de la constancia y esfuerzo de cada uno dedicar a la rutina tiempo de su vida al menos 3 veces por semana.

  • Calentamiento

Realiza unos 10 minutos de carrera en el sitio, alternando elevación de rodillas al pecho y talones hacia los glúteos. Puedes descansar entre medio unos pocos segundos sin dejar de marchar en el lugar. Si eres propietario de una cinta o bicicleta fija, este calentamiento puedes hacerlo ahí, o bien, usando escaleras de la casa.

  • Sentadillas

De pie. Flexiona rodillas y cadera como si quisieras sentarte. Cuida que las rodillas no sobrepasen la línea de tus tobillos.

  • Desplantes

Comienza de pie. Da un paso largo manteniendo el tronco erguido, hasta que la rodilla de atrás quede casi tocando el piso.

  • Sentadilla con salto

De pie. Flexiona rodillas y cadera como si quisieras sentarte y salta, al momento de tocar piso, vuelve a flexionar rodillas y cadera.

 

Por: Cristian Alaniz / [email protected]


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