El obispo Ramón Castro Castro hizo un llamado a los fieles a reflexionar sobre el sentido de su vida, cultivar su espiritualidad y no dejarse arrastrar por el exceso de activismo y preocupaciones materiales que impiden valorar la palabra de Dios.
A partir del pasaje evangélico sobre la visita de Jesús a casa de Marta y María en Betania, el obispo señaló que este relato no enfrenta ni confronta a las hermanas, sino que muestra dos modos distintos de recibir a Cristo, en los que resalta la importancia de escuchar y estar en presencia del Señor.
“Jesús no critica el trabajo de Marta, sino la agitación que la hace incapaz de disfrutar ese momento único”, explicó Castro Castro. “María, en cambio, eligió sentarse a los pies del Maestro y escuchar su palabra; escogió la mejor parte”.
Agregó que la escena es una lección, pues revela cómo el activismo sin reflexión ni vida interior puede esclavizar. “Marta representa a quienes están volcados hacia las cosas exteriores, agobiados por el ritmo de la vida moderna, que no encuentran tiempo para detenerse y entrar en el misterio de Dios”, expresó.
En ese sentido, cuestionó cuántas personas viven sin hacer una pausa para preguntarse quiénes son, hacia dónde van o cuál es el sentido de su trabajo. “No basta con correr o producir, es necesario tener combustible interior, y ese se obtiene del encuentro con Dios, del silencio, la meditación y la oración”, recalcó.
El obispo lamentó que muchas personas hoy no valoren la Eucaristía ni sepan cómo vivir su fe porque no han desarrollado una vida interior sólida.
Evocó una metáfora literaria al recordar una parábola contemporánea del “náufrago moderno”, que ya no se ahoga en el mar, sino en su carrera, en el consumismo o en ideologías vacías. “Hoy, muchos se están ahogando sin darse cuenta. Por eso es urgente encontrar un equilibrio entre Marta y María. Sí se puede”, concluyó.
