Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EEUU (CDC), publicaron hoy una guía para que los ciudadanos completamente vacunados (con ambas dosis) puedan prácticamente prescindir de los cubrebocas o mascarillas en lugares cerrados.

En una sesión informativa en la Casa Blanca, la doctora Rochelle Walensky, directora de los CDC, hizo el anuncio, que incluyó la continuidad de la exigencia del uso de cubrebocas en interiores abarrotados como autobuses, aviones, hospitales, prisiones y refugios para personas sin hogar, pero podría aliviar las restricciones para lugares de trabajo y escuelas.

“Si usted está completamente vacunado, está protegido y puede comenzar a hacer las cosas que dejó de hacer debido a la pandemia”, dijo Walensky.

“Todo el que esté completamente vacunado puede participar en actividades en interior y exterior, pequeñas o grandes, sin llevar mascarilla o [respetar] distancia física”, declaró la directora de los CDC, principal agencia federal de salud pública del país.

También anunció la eliminación la indicación de que las personas completamente vacunadas usen máscarillas al aire libre en multitudes.

Walensky respondió a las críticas el jueves, diciendo: “Tenemos la responsabilidad de hacer recomendaciones basadas en un cuerpo de evidencia y en lo que la ciencia nos indica”.

Según la experta, hoy se puede decir con confianza que las vacunas funcionan, que son resistentes ante las nuevas variantes, y que las personas vacunadas tienen menos probabilidades de transmitir el virus. Además, agregó que mucha de esta evidencia surgió de estudios realizados en el mundo real -por ejemplo en Israel- y no de un laboratorio.

El anuncio coincide con un momento en el que la masiva campaña de vacunación de EEUU comienza a dar sus frutos: los casos de contagios se encuentran en su tasa más baja desde el mes de septiembre, las muertes están en su punto más bajo desde abril pasado y la tasa de positividad está en el punto más bajo desde que comenzó la pandemia.

Hasta la fecha, aproximadamente 154 millones de estadounidenses -es decir, más del 46% de la población- han recibido al menos una dosis de algunas de las vacunas COVID-19, y más de 117 millones están completamente vacunados.

Hasta hace solo dos semanas, los CDC habían recomendado que las personas completamente vacunadas continúen usando cubrebocas en interiores en todos lo casos y al aire libre en medio de grandes multitudes.