A pesar de que diversas instituciones de gobierno recomendaron que en esta temporada de Día de Reyes se evitara la compra de juguetes bélicos para no normalizar la violencia en las infancias, en el tianguis del Centro Histórico, que supuestamente tuvo que estar regulado por el Ayuntamiento de Cuernavaca, diversos comerciantes hicieron su “agosto” con la venta de estos artículos.
En un recorrido que realizó Diario de Morelos por dicho tianguis, se identificaron, al menos, 15 puestos de esta índole, donde predominaron las pistolas con municiones de hidrogel, siendo réplicas de armas reales como AK-47, Escopetas, M-16 y diversos rifles de asalto, que se accionaban con cargadores de municiones de hidrogel y contaban con las mismas características como de un arma de verdad.
A parte de ser los juguetes más vendidos, de acuerdo a lo expresado por los comerciantes, los precios estuvieron desde los 400 hasta los 2,000 pesos y en ningún momento la autoridad municipal intervino ante dicha venta, pues los locatarios argumentaron que “tenían permiso para vender por parte del municipio”.
Además, la falta de conciencia también se vio reflejada en los padres de familia, quienes llevaban de hasta dos piezas y expresaron que ellos también jugarían a los “disparos” con sus hijos.
Según la Segob, junto con la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim), la SE del Sipinna nacional, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y la Comisión para el Diálogo con los Pueblos Indígenas de México (CDPIM), los juguetes de índole bélica pueden provocar una conducta violenta en las infancias.
Esto podría traer consecuencias en su desarrollo, ya que las infancias tienden a seguir modelos que se les enseñe o imponga; además atentaría contra su derecho de un esparcimiento seguro.
La Segob reiteró que los juguetes no deben ser medios que abonen a generar o fortalecer conductas violentas, que estereotipen prácticas culturales excluyentes, clases sociales o que refuercen ideas de superioridad social.
Salvador Rosas / salvador.rosas@diariodemorelos.com
