En la primera parte de la narrativa el día de ayer con relación a mi persona, Pablo Rubén, y al compañero periodista Teodoro Rentería Arróyave, ambos con 70 años de ejercer el periodismo, referí algunos aspectos de la ceremonia que nos ofreció la Academia Nacional de Historia y Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México, en su sede de la calle Londres 60 en la Zona Rosa, capital de la Ciudad de México… Describí cómo me inicie en el periodismo por una circunstancia fortuita que me permitió contar con el apoyo del gran periodista de ese tiempo
Carlos Denegri, quien amén de quitarme el hambre en la Secretaria de Educación Pública, mediante su tarjeta me abrió las puertas para ingresar a la Escuela Nacional de Maestros, luego de que la tarjeta del secretario particular del Secretario de Educación Pública
José Angel Ceniceros no sirvió para nada… No mencioné ayer que uno de los hujieres en ese espacio del secretario del ramo
Efrén Franco Lugo, me sorprendió en la escalinata del edificio de la SEP, en México, la tarde del primer martes de marzo de 1956, para ofrecerme mañosamente que si yo quería ver al Secretario de Educación él podía ayudarme mediante “una lana”… Caí en el garlito, le di mis únicos cien pesos y desapareció de mi vista y ya no lo volví a ver entrar ni salir por la pequeña oficina de recepción de acceso para los que iban a ver al titular de esa dependencia… Solo lo volví a identificar cuando me recuperaba del desmayo por el hambre que don Carlos Denegri me apagó con las dos tortas y dos refrescos que ya referí en mi entrega anterior; lo señalé en presencia de don Carlos y no le quedó de otra al pelafustán más que devolverme “mi lana” por todo ello y el poder inscribirme en la Nacional de Maestros con su tarjeta entregada a José Solís Robledo, me di cuenta lo que pesa un periodista cuando mete la mano por un cristiano para hacerle el bien; a partir de ahí luego de que don Carlos fortuitamente me hizo su reportero, por la huelga que estalló el mes de abril en mi Alma Mater, comprometí para mi vida en caso de poder hacerlo ayudar a cuantos me han buscado y por ello he cumplido con mi promesa personal… La solemne ceremonia de la Academia transitó y en la continuidad pasó al atril de la tribuna mayor de la Academia referida, el maestro y Dr. Teodoro Rentería Arróyave, a instancias de la Presidente de esa institución, Dra. Eleonora Elizabeth Rembis Rubio… Don Teodoro, con toda tranquilidad puntualidad y solemnidad leyó su documento histórico autobiográfico, en el cual describe gran parte de su vida por algunos quehaceres cumplidos pero esencialmente por su trabajo extraordinario como periodista con todos los desempeños que puede y debe cumplir un buen comunicador: reportero, conductor, productor, director de noticieros y de medios radiofónicos y gráficos de trascendencia nacional, donde no sólo transmitió noticias para llevarse la primicia con gran oportunidad, incluso por destapes de candidatos a la Presidencia de la República, sino otros hechos y acontecimientos de trascendencia histórica para el país, tanto en lo político, en lo social, cultural y hasta deportivo… Se debe referir y reconocer que la vida del periodista Rentería Arróyave está llena de satisfacciones, pero también de altibajos superados en cada etapa, éstos para forjar espacios informativos, medios radiofónicos y dar en ellos la oportunidad a cientos de compañeros curtidos al fragor de sus batallas que son y lo reconocen como su guía y maestro que les abrió las puertas de los medios y lo micrófonos de la comunicación para convertirse en grandes reporteros de trascendencia en el espacio nacional… A manera de referencia, cito a dos de ellos en su cercanía familiar, sus hijos Teodoro Raúl y Gustavo Rentería Villa y no sólo eso, a poco más de un millar de periodistas del país también nos abrió las puertas de la Secretaría de Educación Pública siendo titular José Córdoba Villalobos, a través de la Dirección General de Acreditación y Revalidación de Estudios, para darnos la oportunidad de obtener el titulo de licenciados en Periodismo… Que titánica labor, debo referir respecto a este punto, que siendo el gran promotor de esta relevante acción don
Teodoro, este periodista
Pablo Rubén tuvo la oportunidad de ser Sinodal del Jurado en los exámenes para los compañeros periodistas, que aprovecharon la circunstancia del Acuerdo 286 por Saberes Adquiridos, que fue el elemento legal de la SEP para esta titulación de los comunicadores y no solo eso, sino que varios de los compañeros del Jurado transitamos por diversas partes del país, encabezados por
Teodoro Rentería Arróyave para cumplir con la ceremonia de entrega de los títulos correspondientes a los compañeros periodistas de diversos estados de la nación… Por este extraordinario trabajo profesionalizador de los periodistas, ¡No cobramos nada absolutamente! Incluso nos costó la transportación en algunos casos hasta el hospedaje para cumplir las ceremonias correspondientes siempre con la presencia de un (a) representante de la Secretaria de Educación Pública… La relatoría que transmito la cierro en esta ocasión con el slogan de don Teodoro Rentería Arróyave, que es un referente en la comunicación nacional por las décadas y los miles de veces que ha sido referida su frase icónica: ENTÉRESE SIN TENER LA VISTA FIJA… Continuará. ¡Hasta mañana que será un día más!
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