MAL Y de malas, el tema jurídico del ex rector Alejandro Vera Jiménez, el de la deuda bancaria que afecta la operación de la UAEM y para lo que sirvió esto último y tiene al primero en calidad de prófugo de la justicia. 
A estas alturas del caso, apenas se podría creer que Vera Jiménez se diga entre los suyos perseguido político y ajeno a afrontar con toda la determinación lo que hay, como lo hacía públicamente en otro tiempo. 
Ahora que no tiene el membrete de la rectoría universitaria ni la gubernatura que una vez quiso u otro cargo menor, hasta extraña la ausencia de quienes lo adulaban y empujaban al túnel que hoy habita.  

LA CALIDAD de “sustraído de la justicia” que carga Vera Jiménez se debe al crédito contratado con la banca comercial Interacciones por 450 millones de pesos, garantizando el pago con los recursos públicos. 
De ese crédito de julio de 2014, al cierre del año pasado se tenía que faltaban por pagar 162 millones 977 mil 66 pesos, y que sólo de intereses durante el mismo 2020 se había pagado 15 millones 476 mil 166 pesos. 
Es decir, del dinero que los gobiernos federal y estatal disponen para el funcionamiento de la UAEM, y quizá un poco de autogenerados, el año pasado se habrían ido entre amortización e intereses así como $4.1 millones cada mes. 

EL DINERO del crédito que hoy todavía es una losa para la UAEM se supone que fue usado en construcción y/o remodelación de unos 40 inmuebles, pero con la de malas que llegó el sismo del año 2017 y… 
Se presume que varios de los edificios que fueron levantados o mejorados con el crédito en cuestión tuvieron que se intervenidos de nuevo; es decir, que la inversión que hoy pesa como deuda se fue abajo. 
Basta con hacer una confronta entre el reporte del destino de los 450 millones de pesos con la lista de los inmuebles universitarios afectados, y se verá que a pesar de todos los pesares los resultados son desafortunados. 

POR CIERTO, en este tema del crédito para la UAEM, la decisión de su destino y lo que hoy sucede jurídicamente, está claro que quien fuera rector Alejandro Vera y su tesorero Lalo Sotelo no son los únicos responsables. Veremos. 

Por: E. Zapata / opinion@diariodemorelos.com / Twitter: @ezapata1