Bajo la lupa: La detención de Ismael “El Mayo” Zambada sigue cimbrando a la política mexicana, ahora por los supuestos señalamientos que hizo el capo sinaloense a través de su abogado y las afirmaciones que hizo el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, que parecen darle más forma a la maraña de historias que se han cernido alrededor del caso.
Ken Salazar fue el primero en arrojar un poco de luz al asunto al confirmar la versión -hasta ahora, la más “oficial”- de que Joaquín Guzmán López se entregó y que “El Mayo” en realidad fue llevado contra su voluntad al país del norte, como el propio Zambada lo había dicho en las horas posteriores al anuncio de su captura.
Otro dato a resaltar fue que no hubo “recursos” estadounidenses de por medio. Es decir, que el avión que llevó a Joaquín e Ismael a Nuevo México, no era del gobierno gringo, además de que partió desde Sinaloa y no de Sonora, como inicialmente se dijo.
La declaración deja ver que toda la historia se gestó desde este lado de la frontera. O lo que es lo mismo, el “Mayo” fue entregado a los gringos en bandeja de plata.
La posterior declaración de Ismael Zambada, a través de una carta difundida por su abogado, refuerza la versión de Salazar.
“El Mayo” afirma que fue emboscado y secuestrado para ser llevado a Estados Unidos. Revela también que tenía una reunión pactada con el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y con Héctor Melesio Cuen Ojeda, ex alcalde de Culiacán, quien habría sido asesinado en el lugar de la reunión.
Rocha Moya se apresuró a deslindarse del asunto y ayer la Fiscalía General de la República (FGR) informó que ya se comunicó con el gobernador para obtener toda la información del caso, el cual seguirá bajo la lupa.
