Y NO, no alcanzó la cobija del presupuesto aprobado en el Congreso doméstico para cubrir a todos quienes no quieren pasar frío$ en 2019; insatisfizo entre otros a la Canaco, a la Fiscalía, a la Comisión policiaca…

Mala cosa, porque el parto de ese paquete económico se dio no en las condiciones normales de los disensos a los consensos, sino producto de una clara confrontación de poderes que lo vuelve frágil, incierto…

Es decir, se abre la probabilidad de que lo aprobado se caiga en su pasó del Legislativo al Ejecutivo y que a la postre no cuaje el que en un inicio armó éste, ni tampoco surta efectos el del G15 del primero.

RESPECTO de lo anterior, una cosa es la separación de poderes y otra la confrontación de los mismos, sana en su primera figura, dañina en la segunda, porque ésta echa por tierra una amplia gama de beneficios.

Es evidente que por encima del interés de las mayorías, en la tarea de construir el proyecto de ingresos y egresos estatales se ha impuesto el de algunos grupos, lo que provocó el descobije y quejas arriba citados.

Curiosamente, en el dictamen emanado de la Comisión de Hacienda, sin aval de su titular, apareció por ejemplo un monto de 82.5 millones de pesos como prerrogativas para los partidos políticos en año no electoral.

MIENTRAS a los cada vez más repudiados partidos políticos sus representantes en el Congreso les asignaron esos 82.5 mpd, por ejemplo, a Protección Civil estatal le pichicatearon 20 millones de pesos.

No sobra anotar que una parte de esos millones de pesos que se asignan a partidos políticos se usan principalmente en nóminas y una parte alcanza para los diputados que de por sí tienen “dieta” aparte.

Luego entonces, no es casual que a la fecha se hayan manifestado al menos dos intenciones de crear partidos políticos, como los que ahora cobija en el presupuesto de marras, en tanto otros quedan descubiertos.

DICEN, los que dicen que saben, que los niveles de confrontación que hoy se ven en Morelos entre dos poderes y dos niveles de gobierno son reflejo de la ausencia de auténticos operadores políticos. ¿Será?

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata1