Agotadas. Arrasaron con las vacunas las personas rezagadas, y las dosis para las personas de 40 a 49 años se agotaron en el tercer día de vacunación en Cuernavaca. Muchos ciudadanos que estaban formados en los distintos módulos se quedaron sin vacuna ayer, y aunque muchos se indignaron, tendrán su vacuna en breve.
Desde las 12 del día las distintas sedes comenzaron a avisar a quienes estaban formados que ya no serían vacunados, dada la gran afluencia de personas que se registró y además de que en algunos se vacunó a rezagados.
Ante ello, el coordinador de Vacunación en Morelos, José Miguel Ángel Van Dick Puga, aseguró que las personas que no pudieron recibir su dosis ayer, conforme a la letra de su apellido, serán vacunadas la semana que viene.
Dijo que el martes se destinaron 22 mil dosis en Cuernavaca, pero acudieron únicamente cinco mil personas, por lo que se decidió en ese momento abrir la vacunación a rezagados, de las cuales se aplicaron 17 mil a este grupo.
EL HABER llevado lejos el voluntarismo en el Congreso, puso en riesgo la validez se algunas iniciativas de ley aprobadas con esa reprobada “mayoría calificada”, por lo que salió la tarea de reponer los procesos.
Aseguró que serán los mismos módulos destinados en los otros procesos de vacunación
DE corazón. Si se tiene una enfermedad crónica, como enfermedad cardíaca, diabetes, hipertensión arterial u obesidad, no hay que permitir que la COVID-19 impida asistir a los chequeos regulares, y acudir a los servicios de emergencia si se necesita.
Es la recomendación del Instituto Nacional de Salud Pública en el Día Mundial del Corazón, ya que muchos han tenido miedo de asistir a citas de rutina y de emergencia.
La crisis de salud pública que se vive actualmente a causa de la COVID-19, informa, ha afectado a los 520 millones de personas que viven con enfermedades cardiovasculares en todo el mundo.
Entre esas enfermedades están: cardiopatía coronaria, enfermedades cerebrovasculares, arteriopatías periféricas, cardiopatía reumática, cardiopatías congénitas, trombosis venosas y embolias pulmonares.
Por: E. Zapata opinion@diariodemorelos.com Twitter: @ezapata1
