CON LA muy probable extinción de 109 fideicomisos, principalmente dedicados al desarrollo de la ciencia y la tecnología, se vuelve obvio que México seguirá sumido en la dependencia tecnológica y científica.
Tras salir victorioso de la Cámara de Diputados, habrá que esperar lo que pasa con este proyecto de la administración de Andrés Manuel en el Senado, donde incluso hay voces discordantes del partido Morena.
En el supuesto, muy probable, de que en esos fideicomisos se dio un sinfín de actos de corrupción, la lógica habría sido tijeretear tales vicios, no un despiadado machetazo que supone que todo era raterías.
NO SE necesita más de dos dedos de frente para saber que las grandes potencias mundiales sustentan parcialmente su posición en el desarrollo de la tecnología, y que quien no la tiene la debe pagar muuuy cara.
México es un buen ejemplo de dependencia tecnológica exterior y de atraso, por ejemplo, en la producción agropecuaria, que por sí sola no puede competir con países desarrollados como China y Estados Unidos.
Darle un garrotazo al potencial desarrollo científico y tecnológico con la desaparición de los fideicomisos, condena a la muy costosa dependencia extranjera, y ni modo que los ilustres diputados no lo supieran.
EL ESTADO de Morelos, se había consignado, no saldrá ileso del machetazo, pues hay fideicomisarios como del fondo mixto para la investigación en Morelos del Conacyt por unos 44.2 millones de pesos.
Si algo pudiera derramar para Morelos de los $19 millones del Fondo Sectorial para la Seguridad Pública, así, ni pensarlo, como tampoco de los 12.5 mil millones del Fondo de la Financiera Rural o 213 mdp para deporte.
Todo parece reducirse a lo que la sabiduría popular ha ponderado por años: “Pagan justos por pecadores”, porque dar por hecho todo el sistema de fideicomisos está podrido resulta un penoso despropósito.
SI LA “fuga de cerebros” ha sido recurrente a lo largo de la historia contemporánea, es probable que se multiplique cuando aspirar a un respaldo oficial sea de forma discrecional o poco menos que imposible.
Por E. Zapata / opinion@diariodemorelos.com / Twitter: @ezapata1
