NO HAY la menor duda y en todo caso sí total coincidencia con el comisionado estatal de seguridad, José Antonio Ortiz Guarneros, de que la tecnología es vital en las varias diligencias de seguridad pública.

La razón le asiste al vicealmirante también cuando precisa la necesidad de contar con más y mejores equipos de videovigilancia, pues hasta donde nos quedamos, Morelos tenía unas mil 90 cámaras en activo.

En esa desventaja tecnológica ante las delincuencias organizada y no organizada pero sí muy dañina, suena bien la intención de solicitar a las altas autoridades que para el próximo año el presupuesto sea mayor.

LA NECESIDAD de más y mejor equipo tecnológico de Morelos para combatir a todo tipo de delincuentes choca con el modelo de ahorro que ha impuesto la gestión federal, de la cual la dependencia es alta.

Si en este año el presupuesto financiero para la Comisión Estatal de Seguridad fue de mil 98 millones de pesos, esperar que aumente a 2 mil 500 millones es una buena intención, pero se ve lejos de la realidad.

En un panorama donde se concentra el presupuesto a programas sociales tipo “ninis”, esperar un aumento del 127 por ciento para seguridad estatal tomaría tintes de ensueño, maravilla, fantasía…

MÁS AÚN, echada la apuesta a la Guardia Nacional como principal brazo para la pacificación del país, la que por cierto en Morelos no está en pleno sino a menos del 50 por ciento, es difícil ver más lana en la CES.

Esa realidad choca con el anhelo de tener al menos unas 2 mil cámaras de videovigilancia en real funcionamiento, de tener lista una tropa de drones y más tecnología como arcos de detección de matrículas…

Ese anhelo también choca con dinámicas que marchan al parejo de la imperiosa necesidad de más recursos de instituciones como las de educación superior pública, las de salud, de justicia, de medio ambiente…

NADA MEJOR sería que el principal tema de preocupación social, como es la inseguridad, tuviera más respaldo desde la Federación, pero no, por aquellos lares “otros datos” indican que hay que privilegiar otros rubros.

Por: E. Zapata / opinion@diariodemorelos.com / Twitter: @ezapata1