El 14 julio de 2018, una semana después de que Alfonso Miranda Gallegos fuera electo como alcalde de Amacuzac, una determinación judicial le suspendió sus derechos políticos. Esto fue confirmado por la consejera presidenta del Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana, Ana Isabel León Trueba. Afirmó: “Se nos avisó que el alcalde electo tiene suspendidos sus derechos políticos, no se le puede entregar la constancia de mayoría y no puede asumir el cargo en enero”. Citó la obviedad de que debería entrar al relevo el alcalde suplente, Ramiro Iturbe Ibarra. Acusado de los delitos de delincuencia organizada, homicidio y secuestro, Miranda había sido detenido el 6 de mayo en Ecatepec, estado de México, por elementos de la Agencia Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada. Jorge Miranda Abarca, el sobrino de Alfonso que, nominado por el PRI, en 2018 buscó la reelección como presidente municipal de Amacuzac, al ser también imputado de haber cometido delincuencia organizada sería arrestado el 26 de mayo e internado en el Cefereso de Gómez Palacio, Durango… Desde donde Alfonso recién “inauguró” dos calles de Casahuatlán, en cuyo centro la gente ex profeso convocada escuchó la voz telefónica del también ex diputado: “Quiero proceder a inaugurar estas obras. Siendo las 4:30 de la tarde de este lunes 3 de junio declaro formalmente inaugurada esta calle o avenida Río Balsas y también la calle Miguel Hidalgo de la comunidad de Casahuatlán. Felicidades y enhorabuena. Saludos a todos mis amigos y amigas de esta comunidad y gente que nos acompaña”. Como para el tal Ripley. E igualmente increíble que, si en lo que resta de junio Miranda resulta absuelto, reclamaría para sí el cargo de presidente municipal de Amacuzac… EN género masculino, no femenino, eran referidas las discotecas de Cuernavaca que a fines de los setenta estaban de moda. “Los Veinte”, que luego fue “El Tabasco” en un costado de la gasolinería del DIF; “El Kaoba”, atrás del Palacio de Cortés, otras pocas y “El Sandi”, en la esquina de Rufino Tamayo y Humboldt. Instalada esta última en una quinta que databa de dos o tres décadas, su estreno fue un acontecimiento para la vida nocturna de aquellos días seguros, tranquilos, adornados el acto del corte del listón inaugural por la belleza rubia de la actriz Claudia Islas y la concurrencia entusiasta del jet set tlahuica. Pero el antro “no pegó”, así que al poco tiempo cerró. De aquella casona construida en un terreno desnivelado se decía que era propiedad de una viejecita que moriría años más tarde, intestada. Al parecer sin parientes que la reclamaran, fue habitada por una amiga de la difunta y su nuevo esposo, con quien un mal día discutió y le metió un tiro, matándolo. Corrió entonces sobre esa quinta una suerte de leyenda que la bruma del tiempo diluyó. Estuvo abandonada hasta mediados de los noventa, cuando el Gobierno Estatal se la apropió. Siguió luciendo solariega y en ruinas aunque valiosa por la ubicación del predio, de modo que si algún vivales no la escrituró a su nombre hoy día continúa siendo propiedad del gobierno. Un portón de lámina gruesa que sustituyó a la puerta de madera podrida que amenazaba desplomarse, insinúa que no ha estado abandonada del todo. En julio de 2014 escribí: “A propósito de que en el marco de los festejos por el Día del Abogado el gobernador Graco Ramírez prometió que los abogados tendrían su edificio, este ‘tip’: bajando por Humboldt, en la curvita donde empieza la calle Rufino Tamayo hay una quinta abandonada desde hace más de treinta años que es propiedad del Gobierno del Estado. Un peritaje estructural indicará si es susceptible de restaurar para convertirla en la Casa del Abogado”. El dato patrimonial podría estar en la lista de casas y terrenos que componen la reserva territorial del Gobierno del Estado, de algunos de los cuales, por cierto, en marzo de 2017 se publicó que serían vendidas por el Ejecutivo, pero ya no con la autorización del Congreso sino por medio de un simple decreto para eso aprobado por la mayoría de los diputados. El tema lo trae a cuento una declaración de la secretaria de Administración del Gobierno Estatal, Mirna Zavala Zúñiga, quien la semana pasada dijo que se localizaron 766 bienes inmuebles propiedad del Ejecutivo en todo el estado, algunos abandonados y otros invadidos que registran procesos legales para recuperarlos. Así que las preguntas brincan: ¿conoce Zavala la historia de la quinta de Rufino Tamayo? Lo dudo. Si se la robaron, ¿es recuperable? Quién sabe… IRRELEVANTES, no hicieron falta los personajes que desairaron al acto presidencial de Tijuana, el sábado. Petulantes, mostraron el cobre de su ignorancia… (Me leen mañana).

José Manuel Pérez Durán
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