En la sesión décima novena del Grupo Empresarial Morelos nos acompañó como orador huésped la doctora en Historia y Etnohistoria y delegada de Antropología e Historia en el estado, María Isabel Campos Goenaga, quien se dirigió a nosotros de la siguiente manera:

“Muchísimas gracias por invitarme y darme la oportunidad de estar el día de hoy con ustedes; algunos ya nos conocemos y con los otros espero que de ahora en adelante tengamos un contacto estrecho.

“Cumplimos 365 días después del sismo, todo lo que es el patrimonio cultural de Morelos sufrió terriblemente, y mucha gente me ha preguntado cómo está la situación.

“Como ustedes saben, el patrimonio cultural de la nación, esa gran riqueza que mucha veces pensamos que sólo es lo que está construido, va más allá, es también lo intangible, es el patrimonio que nos genera una cotidianeidad.

“El sentimiento de identidad de las personas que son del estado es muy importante y tiene una referencia muy amplia de aquel patrimonio que está construido. Todo eso se cimbró terriblemente el 19 de septiembre del año pasado, se cayeron iglesias, inmuebles históricos, museos y, lo más importante, la vida de las personas que de una u otra manera fuimos afectados por el sismo directa e indirectamente.

“Los conventos, iglesias, ex conventos, parroquias, presidencias municipales, la vivienda, ex haciendas y casas particulares son lo que le da sabor cultural a nuestras ciudades y localidades.

“Cuando se dio el sismo se produjo una rotura en la vida de todos, hay ciertos lugares que fueron más afectados y, cuando sucede algo así, las personas siempre se refugian en lugares en donde se sienten seguros, por lo regular son las iglesias, y lamentablemente la mayoría de éstas fueron fuertemente lastimadas.

“Es por eso que estamos trabajando en esta parte para que la gente pudiera seguir yendo a esos lugares donde la afectación no sólo era física, sino también de manera interna, y por eso era importante arreglar.

“Morelos tiene más de 4000 monumentos que están inscritos en el catálogo, los cuales se inscriben mediante dos leyes: una es la ley federal que es de monumentos y la otra es de bienes nacionales.

“Al INAH le da la temporalidad desde el 1 de enero de 1900 y es un acuerdo que es lo que tenemos; dentro de esa inmensidad, la mayor parte de afectaciones fueron monumentos de carácter religioso por la propia historia de Morelos y de la evangelización que se da desde el siglo XVI.

“También tenemos otra serie de monumentos emblemáticos y significativos en la historia, construidos por personajes como Hernán Cortes.

“Estos grandes conventos que se construyeron en el siglo XVI son enormes; en Tlayacapan son 22 metros de piso a bóveda y el tamaño lleva consigo una dificultad, lo primero que tuvimos que hacer fue generar un censo y ese censo era el de los monumentos históricos; para esto, las oficinas del centro INAH están en Acapantzingo, que también resultaron afectadas, y desde ahí estamos instalados en un foro. Es un edificio histórico y la restauración es lenta.

“Se organizaron brigadas, tuvimos la verdad el agradecimiento total para la sociedad de Morelos; la UAEM, el Colegio de Arquitectos, la Boticcelli para restauración; fueron 19 brigadas que hicimos con el censo con varios formatos para ver el nivel de daño que tenían, podía ser daño menor, daño moderado o daño severo.

“Recibimos apoyo también de Diego Prieto, quien reorganizó al propio instituto y nos envió cuatro brigadas desde el centro INAH Guanajuato con quienes eran expertos en restauración.

“Conseguimos revisar la mayoría, porque teníamos tanta prisa, porque los tiempos administrativos del Fonden en una declaratoria en donde Morelos tiene los 33 municipios con declaratoria de desastre, y los tiempos del Fonden son muy rígidos para poder subir y obtener recurso.

“A finales de octubre conseguimos subir como 302 acciones con un presupuesto que consideramos apropiado, ya que no había tiempo de generar presupuestos muy específicos, ahí confiamos en los expertos en donde vimos un buen trabajo por su parte.

“Nos quedamos con un universo de 259 inmuebles, también estuvimos realizando los dictámenes, ya que se necesita un dictamen previo por el instituto y que esté aprobado.

“Se revisaron 48 haciendas en Morelos, en distintos regímenes de propiedad, bajo custodia local como estatal. Nosotros como INAH.

“Se da la declaratoria, se genera una reunión en donde dan pitazo de salida, y hay una que es sobre monumentos históricos, artísticos y arqueológicos; en ese formato parte, está el estado, la nación y los municipios. Se tiene que subir la información y nosotros subimos todo lo que era la parte general; vivienda no sé de qué manera se organizó, pero me imagino que ha de ser igual.

“Catedral se amarró, en Tlayacapan se hicieron los apuntalamientos necesarios. Contratamos un seguro institucional, para diversas cosas, no sólo para sismos, sino también para lluvias, huracanes, etc… desde ahí el INAH pagó adecuadamente, nosotros cumplíamos esos requisitos.

“Posteriormente fue sentarnos con la aseguradora a conciliar, y se conciliaron de manera diferente lo que es un inmueble y los bienes muebles asociados al inmueble. Así acabamos el año y para enero el tipo de trabajo, que el INAH está ejerciendo con las competencias que le dan la ley desde el área técnica.”

Importante información. ¿No cree usted?

 

Por: Teodoro Lavín León

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