Kenya N, o también conocida por los transeúntes como “La Flaca”, es una limpiaparabrisas de Cuernavaca, que desde los 14 años empezó a trabajar en los semáforos y el Día Internacional de los Niños de la Calle nos contó cómo es la vida de los niños que viven en situación de calle de esa misma zona.
“Los niños que yo he conocido y que han pasado por acá, llegaron pidiendo trabajo porque les pegaban o de plano ya no querían vivir en sus casas y pues les enseñé como se tiene que chambear, siempre siendo honrados y sabiéndose ganar el taco”, comentó.
Las carencias y riesgos a los que están expuestos estos infantes son grandes, ya que durante la entrevista nos expresó que las enfermedades e incluso las sustancias adictivas son algo de lo que se enfrentan todos los días.
También, dijo que al ser ella la “encargada” del semáforo de la 10 de abril, en la Avenida Plan de Ayala, no ha permitido que ninguno de los niños o adolescentes que han llegado “sufran por un techo”, pues en una temporada ella recibió a 2 niños, uno de 10 años y un adolescente de 13, que vivieron ahí hasta encontrar a un familiar.
“Hubo un tiempo que mi casa parecía hotel, yo no podía dejar a estos niños en la calle, soy mamá y a esos chiquitos los tuve como un año, dormíamos todos amontonados pero no había de otra (…) encontraron un mejor jale y a un familiar, se fueron pero saben que aquí siempre nos apoyamos”.
Otra de las problemáticas son los espacios en donde trabajan, que al ser un trabajo ambulante o ‘callejero’ corren el riesgo de ser desalojados o incluso atropellados por algún vehículo. Ellos tienen que “torear a los carros” y estar muy alertas cuando el semáforo se ponga en verde.
El trabajo de niños en las distintas avenidas y semáforos de la zona metropolitana de Cuernavaca es evidente, sin embargo, no todos estos infantes trabajan solos, algunos son acompañados por sus padres y llegan de otros estados de la república.
“Ahora llegaron muchos a pedir trabajo aquí, pero no los dejé porque luego son problemas grandes, sus papá o su mamá se molestan y ya quieren correr a uno de su lugar. Allá en la Torres de Civac se ponen muchas familias que llegaron, creo, de Guerrero porque hablan otro idioma”, expresó Kenya.
Dicha entrevistada concluyó diciendo que a pesar de las problemáticas y obstáculos que viven siempre se ayudan entre ellos.
“No toda la banda que trabaja en la calle vive en la calle, gracias a Dios tenemos un techo y si es necesario ofrecemos nuestro techo para los que no lo tienen”.
Hasta el momento no se cuenta con un registro exacto de cuántos niños se encuentran en situación de calle en el estado de Morelos.
El Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF Morelos) informó que los albergues que se tienen atienden de una manera general a los niños, niñas, adolescentes y familias que sus derechos fueron vulnerados, es decir, que no hay albergues específicos para niños en situación de calle.
Más de 100 millones en todo el mundo
Según los informes de UNICEF, existen 100 millones de niñas y niños abandonados en todo el mundo, de los cuales 40 millones pertenecen a América Latina. Con edades que oscilan entre los 10 y 14 años, son condenados a intentar sobrevivir en el único “hogar” que tienen disponible, esto es, las calles del continente.
“Niños de la calle” es un término general que se aplica a la niñez en alto riesgo de las áreas urbanas, sin tomar en cuenta las diferencias entre ellos. No son todos abandonados, y no todos viven en la calle
Algunos derechos básicos de los niños:
-Derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo.
-Derecho a la educación.
-Derecho a la alimentación.
-Derecho a la protección.
-Derecho a la identidad.
-Derecho al juego.
-Derecho a la libre expresión.
-Derecho a la familia.
Salvador Rosas / local@diariodemorelos.com
