Los ocupantes del Nissan Versa blanco captados en videos que circularon en redes sociales esta tarde tras una palea el 10 de abril en la colonia El Polvorín rechazaron que hayan ofrecido dinero a elementos de la patrulla municipal 1864 que estuvo presente durante el incidente.
Laura Rojas Castañeda, quien se identifica como parte central del conflicto, explicó que los policías de dicha unidad acuden de forma habitual al domicilio al que ingresaron momentos después de los hechos, porque los propietarios del lugar les prestan las instalaciones sanitarias. "Siempre entran ahí porque les prestan el baño, yo tenía un negocio de tacos acorazados enfrente", señaló, desmintiendo la hipótesis de un pago por omisión que se difundió junto con los videos.
La mujer fue enfática al describir la situación de su familia: "Yo fui la afectada. No somos maleantes ni mañosos", afirmó.
Según ellos, no se trató de un acto de violencia espontánea, ni de delincuencia organizada, sino de la consecuencia de un conflicto familiar de más de 10 años con parientes políticos en el que acusan burlas constantes por el cáncer de Laura, agresiones físicas previas (incluido un golpe con candado en la cabeza) y el robo de su negocio de tacos acorazados durante la pandemia de 2020.
Lo captado por las cámaras
Las imágenes captadas por cámaras de seguridad muestran cómo los ocupantes del Versa descendieron del vehículo y golpearon al conductor de un automóvil gris en la vía pública, mientras la patrulla 1864 permanecía en el lugar sin intervenir. Ese comportamiento policial es el núcleo del interés público en este caso, independientemente de las motivaciones personales entre las partes.
La Secretaría de Seguridad Pública de Cuernavaca no ha emitido hasta el momento ningún pronunciamiento sobre la actuación de los elementos de la unidad 1864.
Las disputas entre particulares, con sus respectivas versiones y demandas ante la autoridad competente, corresponde resolverlas en los tribunales.
