Una impactante historia de supervivencia y recuperación ha hecho eco en Australia, donde una niña de tan solo 9 años estuvo al borde de la muerte tras un aterrador incidente relacionado con su desayuno. El incidente tuvo lugar el mes pasado en la ciudad de Newcastle, en Nueva Gales del Sur, y según informes médicos internacionales, la niña comenzó a sentirse asfixiada mientras disfrutaba de un pan de huevo y tocino que su madre le había preparado. 

La madre, inicialmente, pasó por alto las señales de angustia de su hija, pensando que simplemente se había atragantado debido a comer demasiado rápido. En sus propias palabras, la madre expresó: "Creo que, como la mayoría de los padres, pensamos: 'estarás bien, toma un poco de agua y se calmará'". Esperaba que la situación se resolviera por sí sola después de unos minutos, ya que la niña parecía haber superado su dificultad para tragar y el malestar en la garganta. 

La pequeña incluso participó en el carnaval de atletismo escolar ese mismo día. Sin embargo, su salud se deterioró significativamente al día siguiente, cuando comenzó a mostrar signos de confusión y desorientación. Preocupada por el estado de su hija, la madre la llevó de urgencia a un hospital. 

La situación se volvió aún más crítica en el hospital, ya que la niña comenzó a tropezar, se mostró desorientada y no reconoció a su propia familia. Los médicos realizaron una tomografía computarizada que reveló la causa del problema: un pequeño objeto parecido a un cabello, que resultó ser una cerda de un cepillo de limpieza, se había atascado en su cuello. Este objeto había perforado su esófago y se había desplazado hacia la arteria carótida, causando una infección grave en el proceso. 

Para salvar la vida de la niña, los médicos llevaron a cabo una serie de cirugías, incluyendo la sustitución de la arteria afectada y el drenaje de abscesos en su cerebro. Afortunadamente, todas las cirugías fueron exitosas, y la niña se mantuvo en el hospital durante un mes para recuperarse por completo. Según su madre, la niña ha dejado de tomar antibióticos, ha vuelto a la escuela y está ansiosa por regresar a sus actividades deportivas. 

Este incidente poco común pero aterrador ha llevado a la madre de la niña a hacer un llamado a los padres para que examinen detenidamente los alimentos antes de que sus hijos los consuman, enfatizando que aunque tales situaciones no son frecuentes, sí ocurren y podrían prevenirse. La madre destacó: "Es algo que no sucede tan a menudo, pero sucede con frecuencia, y odiaría que alguien más pasara por algo como esto".

 

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