Una niña de 11 años murió este jueves al ser alcanzada por una bala perdida en la zona norte de Río de Janeiro, un drama que dista de ser excepcional y que dio lugar a protestas de los vecinos, informaron medios brasileños.

Según una testigo citada por el diario carioca O Dia, Jenifer Silene G. volvía de la escuela cuando cayó abatida por un disparo en la espalda, en el popular barrio de Triagem.

La Secretaría municipal de Salud indicó que la muchacha falleció antes de llegar al hospital.

Una protesta de vecinos que atribuyeron el disparo a efectivos policiales derivó en destrozos de material urbano y en el incendio de un autobús, mostraron imágenes difundidas por varios medios.

La Policía Militar de Brasil indicó que no estaba realizando “ninguna operación” en la zona y que “ningún policía efectuó disparos de arma de fuego” en ese momento.

Según la ONG Rio de Paz, 53 niños (menores de 15 años) murieron al ser alcanzados por balas perdidas entre 2007 y 2019.

Los dramas suelen producirse dentro o en las inmediaciones de las paupérrimas favelas, teatro frecuente de enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y bandas de narcotraficantes o entre bandas que se disputan el control del territorio.