Una joven de 22 años se inventó una amenaza de bomba en el aeropuerto de Ezeiza (Buenos Aires), para intentar que retrasaran el vuelo que su novio iba a perder.

La mujer, residente en la provincia de Santa Fe, llevaba en su coche a su pareja, que llegaba tarde a la terminal.

Presa del pánico, telefoneó al servicio de atención al cliente del aeropuerto y, pensando que la llamada era anónima, aseguró que ella misma había dejado un artefacto explosivo en uno de los baños.

El call center de Ezeiza informó a las autoridades que recibió una llamada en la que la joven, aseguraba haber colocado un explosivo casero al interior de una mochila que había dejado en un baño ubicado en el área de llegadas internacionales.

La llamada provocó una fuerte movilización por parte de las autoridades y se activó de inmediato el protocolo de seguridad del aeropuerto, evacuando a todos; además, por la ubicación en la que fue detectada la llamada, también enviaron una alerta al Aeropuerto Internacional Islas Malvinas.

Tras la falsa amenaza de bomba, llegó al aeropuerto el Grupo Especial de Control de Explosivos y Armas Especiales junto con elementos de Sanidad y Bomberos, quienes determinaron más tarde que no existía tal amenaza y reanudaron las operaciones del lugar.

Nada salió bien para la mujer, pues además de que su novio sí perdió el vuelo, la Policía de Seguridad Aeroportuaria inició una investigación y lograron localizarla.

La pareja ha sido imputada por intimidación pública, que podría materializarse en una sentencia de entre dos y seis años de prisión. Además, tendrán que pagar los costos de la alerta que generaron, que ascienden a 200 mil pesos argentinos (alrededor de 33 mil pesos mexicanos).


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