Ciudad de México– Un dron no tripulado de origen estadounidense, identificado como el modelo MQ-9B SkyGuardian, sobrevoló durante casi dos horas diversas zonas del Estado de México (Edomex), incluyendo municipios como Valle de Bravo, Tejupilco, Temascaltepec, Avándaro, El Peñón y Zacazonapan. El incidente, detectado por plataformas de rastreo aéreo como FlightRadar, generó especulaciones en redes sociales sobre una posible incursión militar ilegal de Estados Unidos.

Sin embargo, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, desmintió cualquier operación no autorizada y confirmó que el vuelo se realizó a solicitud expresa del Gobierno mexicano para apoyar investigaciones locales.

El dron despegó del Aeropuerto Regional de San Angelo, en Texas, e ingresó al espacio aéreo mexicano alrededor de las 06:43 horas (tiempo de la Ciudad de México) el miércoles 13 de agosto.

Según datos de FlightRadar y expertos en aeronáutica, la aeronave recorrió una ruta que abarcó áreas rurales y turísticas del sur del Edomex, regresando a territorio estadounidense tras aproximadamente 1 hora y 50 minutos de vuelo.

Este modelo, fabricado por General Atomics, es especializado en misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR, por sus siglas en inglés), con capacidad para operar más de 40 horas continuas bajo cualquier condición climática, equipado con radar Lynx y sensores electro-ópticos/infrarrojos (EO/IR).

Aunque tiene usos militares, también se emplea en operaciones civiles como control fronterizo, búsqueda y rescate o vigilancia estratégica.

La respuesta oficial: colaboración autorizada, no incursión ilegal

En conferencia de prensa, García Harfuch enfatizó que no se trató de un "avión militar" ni de un "dron militar" en el sentido de una intervención unilateral. "Son drones o aviones no tripulados que vuelan a petición específica de alguna institución del Gobierno mexicano; vuelan específicamente en apoyo y colaboración para investigaciones que nosotros tenemos en el país", explicó.

Añadió que la aeronave operó en la zona de Tejupilco y áreas adyacentes, y reiteró: "Es a petición de nuestro país; ninguna aeronave vuela, no hay ningún avión militar que vuele en nuestro país de esa manera".

La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó esta versión durante su rueda de prensa matutina de este jueves 14 de agosto, negando cualquier intromisión no autorizada y afirmando que la cooperación con Estados Unidos se da bajo coordinación mexicana sin comprometer la soberanía.

"En México, el pueblo manda", respondió Sheinbaum a preguntas sobre posibles presiones de Washington, en referencia a tensiones con el gobierno de Donald Trump por temas como el fentanilo y los cárteles.

Aclaró que si hay aeronaves extranjeras, es siempre por petición mexicana y para fines específicos.

Fuentes oficiales indican que el dron pertenece a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), no estrictamente a las Fuerzas Armadas, lo que refuerza el argumento de una operación civil-militar coordinada.

No hay evidencia de que el gobierno estadounidense haya actuado sin permiso; al contrario, múltiples reportes confirman que México solicitó explícitamente el apoyo, descartando cualquier incursión ilegal.

El motivo: apoyo a investigaciones contra el crimen organizado

El principal objetivo del sobrevuelo fue asistir en investigaciones mexicanas, posiblemente relacionadas con el combate a grupos delictivos como La Familia Michoacana (LFM). Tejupilco y Valle de Bravo son identificados como bastiones de esta organización, liderada por figuras como Johnny Hurtado Olascoaga ("El Pez") y José Alfredo Hurtado Olascoaga ("El Fresa"), declarados terroristas por Estados Unidos.

Periodistas como Oscar Balmen han señalado que estas zonas sufren extorsiones y control económico por parte de LFM, lo que multiplica precios y genera violencia contra quienes no cumplen.

Este incidente se enmarca en una cooperación bilateral intensificada. Apenas un día antes, México extraditó a 26 presuntos narcotraficantes a Estados Unidos, incluyendo a Abigael González Valencia (líder de "Los Cuinis", brazo financiero del Cártel Jalisco Nueva Generación) y Servando Gómez Martínez ("La Tuta", exjefe de LFM y Los Caballeros Templarios).

García Harfuch justificó estas extradiciones como medida para impedir que los criminales sigan operando desde prisión, destacando riesgos de corrupción y amenazas a funcionarios.

Expertos como Rosendo Chavarría consideran estos sobrevuelos "normales" en el contexto de acuerdos binacionales, siempre con aval mexicano.

Sin embargo, críticos en redes sociales, como usuarios en X (antes Twitter), cuestionan la transparencia y sugieren que el gobierno mexicano podría no haber estado bien informado, aunque no hay pruebas que respalden esta teoría.

Reacciones y contexto amplio

En plataformas como X y Facebook, el tema generó debate. Publicaciones de medios destacaron la negación de tintes militares, mientras que usuarios expresaron escepticismo sobre la soberanía. Algunos posts vinculan el evento a presiones de Trump, quien ha amenazado con aranceles si México no frena el narcotráfico.

Históricamente, drones estadounidenses han sobrevolado México en operaciones contra cárteles, como reportó The New York Times en años previos. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ha rechazado cualquier participación de fuerzas militares estadounidenses sin coordinación, enfatizando la soberanía.Aunque el gobierno asegura que todo fue legal y consensuado, analistas independientes piden mayor transparencia sobre los detalles de las investigaciones apoyadas. Por ahora, el incidente resalta la compleja dinámica bilateral en materia de seguridad, donde la colaboración es clave, pero la soberanía sigue siendo un punto sensible.

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