Durante la noche del sábado 12 de abril, un extraño fenómeno sorprendió a los habitantes de Jalisco, Michoacán y Colima, cuando un objeto iluminó el cielo de manera espectacular. En cuestión de minutos, videos del avistamiento se viralizaron en redes sociales, mostrando lo que muchos inicialmente creyeron que era un meteorito cayendo hacia la Tierra.
Los primeros informes en redes sociales llegaron de diversas localidades en los tres estados, donde los testigos afirmaron haber observado una luz brillante en el cielo, acompañada de una estela de fuego. Las imágenes capturadas por los usuarios mostraban cómo el objeto ingresaba a la atmósfera y se incendiaba, iluminando la noche de forma dramática.
¿Un meteorito o basura espacial?
Sin embargo, la incertidumbre sobre la naturaleza del fenómeno fue rápidamente aclarada. Aunque en un principio no se pudo confirmar si se trataba de un meteorito, más tarde el medio especializado Frontera Espacial reveló que el objeto en cuestión era, en realidad, una etapa de cohete CZ-3B (ID 60328), es decir, basura espacial que reingresó a la atmósfera terrestre.
Este tipo de objetos, a pesar de no ser meteoritos, pueden producir una visualización igualmente impresionante. Pero, ¿por qué estos fragmentos espaciales se incendian de manera tan espectacular al ingresar a la atmósfera?
El fenómeno detrás de la estela luminosa
La respuesta a este fenómeno radica en la increíble velocidad a la que viajan estos objetos. Cuando un meteoroide o fragmento espacial ingresa a la atmósfera terrestre, lo hace a velocidades que pueden superar los 72 kilómetros por segundo, lo que genera una fricción extrema con las moléculas de aire.
La fricción resultante provoca un aumento de la temperatura del aire circundante, que alcanza miles de grados Celsius. Este aire supercaliente comienza a brillar, creando la luminosa estela visible desde la Tierra. Además, el calor intenso provoca la vaporación de la superficie del meteoroide o fragmento, liberando gases ionizados que contribuyen a la brillantez del fenómeno.
Un espectáculo natural y científico
Aunque la confusión inicial llevó a muchos a pensar que era un meteorito, la realidad es que el reingreso de basura espacial nos recuerda la constante interacción entre nuestro planeta y el espacio exterior. Este tipo de eventos, aunque raros, siempre capturan la curiosidad de quienes tienen la suerte de presenciarlos.
Para los expertos, cada uno de estos avistamientos ofrece una oportunidad de estudiar más sobre la dinámica de la atmósfera y el comportamiento de los objetos provenientes del espacio.
