A pesar del aumento en productos básicos como el pollo, el huevo y la naranja, los restaurantes en Morelos optan por no incrementar los precios de sus platillos, informó Karla García Olguín, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) en la entidad.
En entrevista, explicó que el sector restaurantero decidió absorber parte del costo para no afectar a los consumidores. “De momento, los restaurantes sacrifican parte de su ganancia
Nosotros tenemos acceso a varios insumos y podemos hacer sinergia con los productores locales para garantizar calidad y disponibilidad.”
Karla García O. Presidenta de Canirac
porque no podemos subir los precios de un día para otro. Preferimos esperar y ver si los costos se estabilizan o siguen subiendo”, señaló.
Durante las últimas semanas, el precio del huevo blanco pasó de 75 a 90 pesos por tapa, mientras que el pollo entero, que se vendía entre 60 y 70 pesos, ahora alcanza los 80 pesos por kilo y la pechuga llegó a los 130 pesos. En cuanto a la naranja Valencia, se vende hasta en 20 pesos por kilo, cuando su precio habitual oscila entre 10 y 15 pesos en el mercado Adolfo López Mateos, uno de los centros de abasto más importantes de la entidad.
Estos incrementos se explican por el encarecimiento de insumos como granos y alimentos balanceados para la producción de pollo y huevo, así como por el alza en costos de energía y combustibles. En el caso de la naranja, los precios responden a la dinámica de oferta y demanda en las principales subastas mayoristas del país.
Ante esta situación, García Olguín comentó que los restaurantes buscan alternativas sin afectar la calidad. “Estamos siendo creativos; cambiamos algunos ingredientes sin modificar el sabor o la presentación de los platillos”, indicó.
Sobre los posibles aranceles que Estados Unidos podría imponer a productos del sector primario, consideró que Morelos tiene condiciones para enfrentar esos cambios. “Nosotros tenemos acceso a varios insumos y podemos hacer sinergia con los productores locales para garantizar calidad y disponibilidad. Eso nos permitirá decidir si ajustamos precios o los mantenemos”, concluyó.
