El Gobierno de México anunció este martes la tercera entrega masiva de personas privadas de la libertad a Estados Unidos, con el traslado de 37 reos considerados de alto perfil, como parte de los acuerdos de cooperación bilateral en materia de seguridad y justicia.
El operativo fue coordinado por el Gabinete de Seguridad y se llevó a cabo desde el penal federal de El Altiplano, con el apoyo de fuerzas federales y aeronaves de las Fuerzas Armadas. Las autoridades informaron que los reos enfrentan procesos judiciales en cortes estadounidenses, principalmente por delitos relacionados con crimen organizado, narcotráfico y delincuencia transnacional.
Funcionarios federales señalaron que la medida responde a criterios de seguridad nacional y busca evitar riesgos dentro del sistema penitenciario mexicano, además de fortalecer la colaboración con Estados Unidos. Se precisó que los traslados se realizaron bajo marcos legales vigentes y con el compromiso de que no se solicitará la pena de muerte.
Con esta acción, suman más de 90 reos trasladados a territorio estadounidense en lo que va de la actual administración, en un esfuerzo conjunto para combatir estructuras criminales de alto impacto.
