CUERNAVACA, MORELOS.- A pesar de todas las adversidades, Doña Lulú logró salir adelante. Ahora tiene una vida plena que ha logrado construir con mucho trabajo y amor.
María de Lourdes Beltrán Juárez, tiene 59 años de edad, es originaria de Cuernavaca y los recuerdos de su infancia los tiene en la colonia Los Patio de la Estación, “ahí llegamos a vivir, en un cuartito hechos de madera y cartón. Fueron tiempos difíciles, pero nunca me rendí, siempre pensaba en que saldría adelante”.
Doña Lulú, como le dicen de cariño, compartió que su infancia fue complicada, a pesar de recordar que todavía le resultaba doloroso, asegura que eso le ayuda para no rendirse y seguir luchando. Cuando estaba pequeña, su papá murió, quedó a cargo de su mamá, Concepción Juárez, quien padecía esquizofrenia, pero ella no solo lo supo sino hasta que estuvo grande.
“Por su enfermedad, mi mamá desaparecía, de pronto se iba muchos días y mis hermanas y yo nos quedábamos solas, comíamos tortillas con sal. De pronto, regresaba mi mamá y nos traía despensa”, cuenta.
Debido a la falta de oportunidades, solo terminó la primaria, por lo que se dedicó a vender lo que fuera y el limpiar casas fue como logró salir adelante. Ella ayudó a su mamá a cuidar a sus hermanas, ya que por la enfermedad de su mamá no podía atenderlas. Recuerda que su mamá tuvo varios hijos, como once, pero por la falta de dinero, de una buena alimentación y cuidados, varios fallecieron. Actualmente solo viven cuatro hermanas, dos heredaron la esquizofrenia y las otras dos fueron diagnosticadas con bipolaridad.
La señora Lulú tiene cuatro hijos, dos mujeres y dos varones, y ocho nietos. Su esposo, Raynaldo Carmona, falleció hace tres años, y a pesar de que lo extraña dice que fue un gran marido y padre, quien solo les dejó amor y muy buenas enseñanzas.
Actualmente ella vive con sus dos hijos, las dos mujeres viven en Estados Unidos, es comerciante y considera que el trabajo honesto es lo que le ha permitido salir adelante.
“A pesar de las circunstancias, del abandono y la pobreza en la que crecí nunca robé, ni consumí drogas, siempre trabajé limpiando casas, lavando y planchando ajeno, vendiendo cosas. Ahora, mis hijos son buenas personas y les gusta ayudar”. ijMemoria. Arriba, Lulú en Jardines de México, el año pasado, en la celebración del 10 de mayo; al lado, en el círculo, Lulú cuando era niña, carga un bebé.
Doña Lulú, una madre que con trabajo salió adelante
Por: Marcela García
marcela.garcia@diariodemorelos.com
