En el marco del Día del Biólogo, dos estudiosas de la Biología compartieron con Diario de Morelos el amor que tienen por su profesión
Actualmente enfrentamos diversas problemáticas ambientales, como la crisis climática, las enfermedades infecciosas emergentes, la pérdida de biodiversidad, la degradación de la tierra y la escasez de agua, por lo que la Biología desempeña un papel fundamental en la búsqueda de soluciones integrales para estos desafíos.
En el marco del Día del Biólogo, que se celebró en México el 25 de enero, la Dra. Elizabeth Arellano Arenas, directora del Centro de Investigación en Biodiversidad y
Conservación (CIByC) de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) y encargada de la Reserva de la Biosfera Sierra de Huautla, recordó la importancia de la labor de los biólogos en la resolución de problemas ambientales.
La Dra. Arellano Arenas destacó que todas las profesiones contribuyen a la sociedad, pero subrayó que los biólogos aportan en múltiples áreas, desde la conservación de la biodiversidad, la legislación, la biotecnología, la medicina, el ecoturismo, la alimentación y hasta la microbiología.
“Siempre le recuerdo a mis estudiantes que todos dependemos de la biodiversidad y lo que podamos contribuir desde cualquier área de la Biología, impactará positivamente en otras áreas”, señaló.
Para enfrentar las crisis actuales, enfatizó la necesidad de un enfoque integral y multidisciplinario. “Debemos encontrar formas de estudiar y resolver los problemas de manera integral. Es crucial abordar la Biología de manera transdisciplinaria e integrar conocimientos de diferentes áreas para hallar soluciones a los complejos desafíos que enfrentamos”, mencionó.
A lo largo de su carrera, la Dra. Elizabeth Arellano ha encontrado satisfacción en diversas áreas, como el descubrimiento de nuevas especies, desde su especialidad en Sistemática Filogenética de mamíferos, lo que contribuye a la investigación ecológica; el intercambio de saberes con las comunidades rurales, que enriquece el entendimiento de la biodiversidad; y la docencia, donde disfruta transmitir sus conocimientos y experiencias a los estudiantes.
Por ello, envió un mensaje a los jóvenes interesados en la Biología: “La matrícula de estudiantes en Biología está disminuyendo. Una de las razones podría ser la percepción de que es difícil encontrar trabajo o contribuir. Por eso, invito a los interesados a tomar el reto y acercarse a la universidad para hablar con los muchos biólogos que tenemos en diversas áreas, para que se den cuenta de los caminos que les ofrece la Biología”, alentó. los enigmas del zooplancton.
Frida se graduó en Biología con especialidad en Biotecnología por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Actualmente vive en Cozumel, donde se desempeña como instructora de buceo en el Parque Nacional Arrecifes de Cozumel, un santuario de vida submarina. “Siempre soñé con ser exploradora de National Geographic”, confiesa. Al descubrir el arrecife, se enamoró y decidió quedarse de forma permanente.
En las aguas que rodean la isla, Frida encontró su propósito en documentar y comprender la biodiversidad marina, especialmente a través de sus exploraciones del zooplancton, los pequeños organismos que flotan en la columna de agua y forman la base de las redes alimenticias oceánicas. “Cada inmersión es única. Siempre hay una especie nueva o un comportamiento que nunca había observado. Lo que más me sorprende es la infinita biodiversidad marina que existe en el océano”, explica.
Su pasión la llevó a realizar viajes de blackwater diving, una técnica que implica bucear entre las 9 y 11 de la noche, lejos de los arrecifes, para observar la migración nocturna del zooplancton. “Cada noche, en todos los océanos, el zooplancton sube a la superficie para alimentarse del fitoplancton. Nosotros los fotografiamos en los primeros 20 metros de profundidad, donde ocurre esta maravilla”.
Equipada con una cámara Olympus y luces especiales, Frida utiliza la fotografía submarina para capturar la belleza de estas criaturas diminutas y frecuentemente desconocidas. “Las imágenes son poderosas para iniciar un diálogo sobre la importancia de conservar nuestro entorno marino”, afirma. Su trabajo no sólo busca maravillar a quienes lo ven,
sino también generar conciencia sobre la fragilidad de los ecosistemas marinos.
En el marco del Día del Biólogo, Frida hizo un llamado a practicar un turismo responsable. “Todos queremos visitar lugares hermosos, pero muchas veces no pensamos en el impacto que generamos. Si vamos a meternos al agua, no usemos protector solar, y si visitamos la selva, evitemos el uso de repelente de mosquitos porque afecta a los animales. Además, debemos elegir agencias con certificaciones de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp)”.
El trabajo de Frida ha sido reconocido con varios premios de fotografía submarina, incluyendo el segundo lugar en un concurso de biodiversidad mexicana patrocinado por la Unión Europea en México. Actualmente, los morelenses pueden maravillarse con su trabajo en el Museo Universitario de Arte Indígena Contemporáneo, el cual alberga una exposición temporal de sus fotografías de zooplancton.
