CUERNAVACA, MORELOS.- Con el uso de las redes sociales las noticias falsas se han propagado, incluso han alertado a más de uno, sembrando miedo entre la población; tal es el caso de las notas a través de predicciones sobre temblores.
Hace unos días se dio a conocer que un terremoto de 8.7 grados en escala de Richter, se presentaría entre las 16:00 y 17:00 horas en las costas de Guerrero, situación que los especialistas desmienten. “ Los temblores no se pueden predecir”.  
Raúl Valenzuela Wong,  investigador del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), informó que a pesar de existir un avance en tecnología, y tener conocimientos en cuanto a los movimientos de la tierra, los temblores no se pueden predecir, debido a que todavía no existe la tecnología suficiente.  
“Nuestro conocimiento sobre el interior de la tierra no es suficientemente sofisticado que nos permita hacer una predicción,  en el sentido de decir magnitud y latitud y hasta ponerle fecha y una hora”.
El investigador explicó que el Servicio Sismológico Nacional (SSN)  cuenta con aparatos llamados acelerómetros, que permiten registrar la sacudida asociada con un sismo en puntos  cercanos a un epicentro; lo que permite mandar un aviso por medio de ondas electromagnéticas a poblaciones lejanas al epicentro.
Las ondas electromagnéticas viajan más rápido que las ondas sísmicas, lo cual permite tener un tiempo de ventaja, esta tecnología es aprovechada por las alertas sísmicas y las aplicaciones que avisan sobre el registro de un movimiento telúrico.
“No es que las aplicaciones estén prediciendo el sismo, sino que el sismo ya ocurrió y el aviso puede llegar antes que las ondas sísmicas, que la sacudida a ciertos lugares dependiendo de la distancia” explicó.  
El especialista explicó que en casos de los sismos del 7 de septiembre de 2017  y del 16 de febrero 2018 con epicentro en Oaxaca, las ondas electromagnéticas viajaron y se activaron las alertas, los tiempos para poder sentir la sacudida en la Ciudad de México y estados cercanos, fueron prolongados por lo que tuvieron tiempo necesario para poder colocarse en un lugar seguro.  
Pero, en el caso del sismo del 19 de septiembre 2017, el epicentro fue en Axochiapan, las alertas se activaron, pero por la cercanía con la capital del país casi de inmediato al recibir la notificación se sintió el sismo.
En conclusión, comentó que entre más lejos sea el epicentro hay más tiempo de ventaja porque se activan las alertas.

Tranquilidad. Protección Civil aseguró que ha pedido apoyo al Cenapred y al Instituto de Geología de la UNAM para que supervisen la zona donde se han dado los sismos y descarten cualquier riesgo,

Aumenta actividad en últimos 5 meses
Desde el 19 de septiembre de 2017, la actividad sísmica en la entidad ha incrementado, de acuerdo con cifras del Servicio Sismológico Nacional disponibles en http://www2.ssn.unam.mx:8080/catalogo/.

Por frecuencia en los años
11 sismos en 2018

45 sismos en 2017

45 sismos en 2017

41 sismos entre 1990 y 2016

1 sismo de 7.1 grados

1 de 4 grados

1 de 2.8 grados

100 de entre 3 a 3.9 grados

103 sismos registrados entre 1990 y 2018

56 sismos se han registrado desde el 19 de septiembre pasado

Hechos. El último sismo perceptible se dio el 20 de febrero, con epicentro en Puente de Ixtla, de magnitud 3.7 grados, sin mayor riesgo para los habitantes.

Por: José Luis Azcárate
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