Los productores y empacadores de limón del Valle de Apatzingán han decidido suspender indefinidamente sus actividades. Esta acción responde a dos factores cruciales: el bajo precio al que se les compra el cítrico y el aumento del “impuesto criminal” exigido por los cárteles del narcotráfico.
Los limoneros de Apatzingán, Buenavista y Parácuaro en Michoacán, se enfrentan a un precio de compra que varía entre ocho y 11 pesos por kilogramo, considerablemente inferior al precio de hasta 18 pesos por kilogramo en Colima. Adicionalmente, se ven obligados a pagar una cuota de dos pesos por kilogramo a tres cárteles del narcotráfico: Cárteles Unidos (Los Viagras y Blancos de Troya), Los Caballeros Templarios, y el Cártel de Acahuato.

Recientemente, estos cárteles notificaron a los productores y empacadores que el “impuesto criminal” aumentará de dos a tres pesos por kilogramo. Los ingresos de esta extorsión son repartidos entre los grupos delictivos encabezados por Nicolás "El Gordo Viagra" Sierra Santana y César Alejandro "El Botox" Sepúlveda Arellano (Cárteles Unidos), Homero "El Gallito" González Rodríguez (Los Caballeros Templarios), y Ricardo "El Barbas" Madrigal Ávalos (Cártel de Acahuato).

Es importante destacar que esta medida aún no se ha implementado en Felipe Carrillo Puerto, conocido como La Ruana, donde el Cártel de Tepalcatepec, dirigido por José Juan "El Abuelo" Farías Álvarez, mantiene el control sobre la extorsión a los limoneros en la región.

El paro indefinido busca presionar a las autoridades para que atiendan estas injusticias y mejoren las condiciones para los productores afectados.
