López Obrador vino a Cuernavaca para acabar con los pleitos políticos, a ver si así entiende el gobernador, tal parece que desea vengarse con los munícipes, aun con los de MORENA, como es el caso particular del presidente electo de Cuernavaca Toño Villalobos un cuernavacense nato, joven y con trayectoria, que ha sido bloqueado por no adaptarse a políticas corruptas.

Por otra parte, el presidente electo, también comentó lo que el domingo pasado en la Plaza de Las Tres Culturas en el marco del 50 aniversario de la masacre de Tlatelolco; dijo que la Policía Militar, la Policía de Marina y la Policía Federal, pasen a conformar una Guardia Civil, una fuerza de paz, con atribuciones propias, esto se puede interpretar como un primer paso para desaparecer el Ejército y la Marina y darles otras funciones.

De este Tama, en diciembre de hace dos años publiqué en este mismo espacio, un artículo que titulé “UN MEXICO SIN EJERCITO, del que reproduzco los siguientes párrafos:

 “Hoy, hay acuerdos internacionales que prohíben las invasiones territoriales armadas. La Convención de Viena que entró en vigor en 1980, declara la nulidad de cualquier tratado producto de una invasión o guerra, que además es violatoria de las Declaraciones de los Derechos Humanos; y en materia de Derecho Internacional Público, no opera la prescripción adquisitiva de territorios ocupados. Luego entonces los ejércitos no son necesarios en un país como el nuestro, que nada tendría que hacer ante la invasión de una potencia. 

Hoy, las invasiones y las alianzas son de carácter económico y comercial, por tal, no hay ya razón de conservar un ejército a enorme costo para la nación, que ejecuta funciones policiacas sin estar dentro de sus facultades violando la Constitución.

Hoy, México debe armarse, pero de una planta industrial para generar de empleos y con gran capacidad de exportación para invadir el mundo con productos nacionales.  

Son ya 25 países que no mantienen ninguna fuerza militar. algunos pasaron por un proceso de desmilitarización, otros están en eso y otros más han disminuido sus armadas. De ellos,18, siglos ha, que no tienen ejército, gozan pactos de defensa hasta con varias naciones, o cuentan con Fuerzas de Paz de las Naciones Unidas o con un Sistema Regional de Seguridad.

La última ocasión en que nuestro país entró en conflicto bélico fue con el “Escuadrón 201” en la Segunda Guerra Mundial. Luego entonces, o se modifica la Constitución desapareciendo el ejército -que aunado al recorte masivo de empleados federales causaría desempleo, recesión, devaluaciones- o deben darle atribuciones para ejercer legalmente las acciones que actualmente desempeña fuera de ley; o reconvertir al ejército en una Policía Federal integral o Guardia Civil de carácter preventivo; de investigacion; fiscal; de rescate, y de servicios sociales, como la construcción de escuelas, viviendas y caminos rurales, pasando a formar una reserva militar.

He venido diciendo hace décadas que ya se requiere una nueva Constitución que conforme una República más acorde a los tiempos, la actual esta vetusta, mal usada, vapuleada y violada.

A partir de la conquista española se estableció una estructura militar para defender sus posesiones por las riquezas que producían, ya que los ejércitos ingleses, franceses, corsarios, y piratas asediaban las costas mexicanas en el Caribe y en él Golfo. Se construyeron fuertes, se sumaron barcos para custodiar las flotas cargadas de plata y oro hacia la Península Ibérica.

Para su independencia el pueblo integró una gran turba con la que se lograría organizar un ejército, y surge la Secretaría de Guerra y Marina, pero ese nombre era belicoso, y hasta 1937 se cambió por Secretaría de la Defensa Nacional. -La palabra guerra se ha ido eliminando del lenguaje oficial alrededor del mundo.

Ya en la época independiente, México sufrió invasiones estadounidenses y de potencias europeas, que los ejércitos defendieron a un gran costo.

En cuanto a la Marina, aunque con otro nombre, seguirá siendo necesaria para salvaguardar las costas y nuestros desamparados mares patrimoniales con sus riquezas”. 

-El ejército fue repudiado a partir de los hechos de Tlatelolco, ordenados por Diaz Ordaz hace 50 años, solo que NO “se conmemora la masacre del ´68” como se dice con inexactitud, lo que se conmemora es a los caídos en esa lucha. Por ello, los ciudadanos piden que espacios públicos no lleven el nombre de ese expresidente; en el Metro de la CDMEX esta semana fueron retiradas media docena de soberbias placas. En Nuevo León la sociedad organizada ha solicitado se elimine su nombre de calles y plazas, y se retire una gran escultura. En Cuernavaca se debe cambiar el nombre a una avenida que le da méritos al represor sin merecimiento alguno de contrapeso. La historia no cambia por quitar el nombre a una calle, sustituyéndolo por el nombre de un probo y probado morelense -dicho genéricamente- con mérito bastante, que no haya sido reconocido por la historia local.

P.D. Hasta el otro sábado