La Corte Suprema de Estados Unidos ha decidido revisar una orden ejecutiva del presidente Donald Trump que busca restringir la ciudadanía automática a niños nacidos en el país de padres inmigrantes indocumentados o con estatus legal temporal. La audiencia está programada para el 15 de mayo de 2025.
El 20 de enero de 2025, en su primer día de su segundo mandato, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva que establece que solo los niños nacidos en EE. UU. de al menos un padre ciudadano o residente legal permanente serían considerados ciudadanos estadounidenses. Esta medida ha sido bloqueada por tribunales federales en Washington, Massachusetts y Maryland, que emitieron suspensiones a nivel nacional.
La orden ejecutiva ha generado un amplio debate sobre la interpretación de la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de EE. UU., que garantiza la ciudadanía a todas las personas nacidas en territorio estadounidense. El caso más relevante en este contexto es United States v. Wong Kim Ark (1898), donde la Corte Suprema confirmó este derecho.
La administración Trump argumenta que la frase “sujetas a su jurisdicción” en la enmienda excluye a los hijos de inmigrantes indocumentados o con visas temporales. Por otro lado, críticos sostienen que esta interpretación contradice precedentes legales establecidos.
Según el Migration Policy Institute, aproximadamente 4.4 millones de niños nacidos en EE. UU. tienen al menos un padre sin autorización legal. Una decisión a favor de la orden ejecutiva podría afectar significativamente a esta población y redefinir el alcance de la ciudadanía por nacimiento en el país.
Además, el caso podría influir en el uso de suspensiones judiciales a nivel nacional, ya que la administración busca limitar su alcance.
La Corte Suprema, con una mayoría conservadora de 6-3, se enfrenta a una decisión que podría tener repercusiones duraderas en la política migratoria y constitucional de Estados Unidos.
